En circunstancias normales, seguramente os habría hablado en dos artículos diferentes de Proks: Evasión de Impuestos y Crónicas de Yerkh. Licenciados por Fandogamia, ambos tebeos pertenecen al mismo universo, se lanzaron hace muy poquito y he tenido la suerte de leerlos casi seguidos. Y sí, he dicho «suerte», ya que descubrí su existencia hace muy poquito y me han sorprendido de manera muy positiva.
Además, no se puede entender el segundo sin el primero. A fin de cuentas, Crónicas de Yerkh es un compendio de 14 historias cortas e independientes basadas en el universo de Proks. Es por esto mismo que me gustaría arrancar hablando de este peculiar cómic recién lanzado por Fandogamia.
Escrito por Josep Busquet e ilustrado por Yayu, lleva —por lo que he podido ver— varios años haciendo de las suyas en Fanternet, la sección web de la gran F en la que muy distintos autores van publicando sus historias. Es posible que, gracias a esto, muchos de vosotros ya conozcáis la serie y solo queráis saber qué tal le ha sentado el salto al mundo físico.
Pues muy bien, la verdad. La editorial nos tiene muy mal acostumbrados, la verdad, y es que suelen hacer un gran trabajo en materia de maquetación e impresión. Sin andarme mucho por las ramas, diré que es otro trabajo más de gran calidad por parte de una editorial de las buenas.
Y en ambos tomos. Impresos en formato A5 rústico con solapas en blanco y negro, con un precio de 13 euros y 164 páginas, en términos de calidad editorial no puedo ponerles ninguna pega. Ahora bien, ¿podemos decir lo mismo de su historia, su arte o su narrativa?
Reseña de Proks: Evasión de Impuestos | Portada, sinopsis y edición

PROKS: EVASIÓN DE IMPUESTOS es la primera aventura que tuvo lugar en el Reino de Yerkh. Tobu y Brakk eran dos recaudadores de impuestos que se vieron envueltos en un gran lío cuando les robaron todo el dinero y pusieron precio a sus cabezas. Desde entonces son considerados Proks, fugitivos perseguidos sin descanso. ¡Esta es la historia que lo comenzó todo!
| Colección | Volumen único. |
| Autoría | Josep Busquet y Yayu |
| Género | Aventura, comedia |
| Formato | Rústico cosido con solapas |
| Tamaño y páginas | A5, 164 páginas en blanco y negro |
| Precio | 13 € |
| Fecha de lanzamiento | Publicado originalmente en 2022 |
Pues lo cierto es que sí. En términos generales, no podemos decir que Proks reinvente ninguna rueda, pero tampoco lo pretende. Se presenta como una historia más bien sencilla. Y no lo digo en el mal sentido. Lo cierto es que, en realidad, esta es una de sus virtudes. Como guionista, Josep Busquet apuesta por un estilo non-stop.
En todo momento ocurre algo. La historia nos presenta a Botu, un mago burocrático, y Grakk, un aventurero frustrado que trabaja como guardián del primero. Botu es un recaudador de impuestos y, como tal, viaja por todo el reino sacándoles hasta el último centavo a los pobres habitantes del lugar.
Es por orden del rey, pero la impasibilidad con la que tanto él como su compañero ejecutan su trabajo te hace pensar en que la empatía no es su punto fuerte. Aquí no hay humanos, solo animales reconvertidos en seres bípedos y otras criaturas de fantasía que tratan de sobrevivir como buenamente pueden.
Una aventura antropomórfica



Es curioso. Proks: Evasión de Impuestos es algo así como la aventura de dos jóvenes adscritos al sistema que funcionarían como héroes dentro de una lectura tradicional. Conductores de una historia que se caracteriza por su sencillez y su ritmo, cabría esperar que ellos fueran ese ente que busca ponerlo todo patas arriba. Lo lógico sería que fueran contra el sistema por gusto.
Pero no es así. La única razón por la que acaban inmersos en una aventura antisistema es porque este los rechaza después de que unos extraños seres les roben la recaudación de dos días. El gobierno les encomienda regresar y pagar su deuda trabajando gratis. Es decir, en lugar de protegerlos, los castiga por haber sido víctimas de un sistema mal diseñado. Botu, cual robot, acepta. Grakk no.
Él decide ir detrás de los ladrones para intentar evitar esa esclavitud, lo que los acaba convirtiendo en prófugos de la ley. En otras palabras, en Proks. Pero ni aun con esas parecen estar contra el sistema. Son como un ente aparte que lucha por su propio bienestar. Aunque en sus actos a veces se vislumbra cierta amabilidad, en realidad no son héroes.



Es más, son muy cabrones. Al menos esa es mi sensación. Pero no por gusto. Son una construcción del sistema. Una imagen de un mundo tan cruel que solo puedes pensar en ti mismo. Porque no son los únicos así. Incluso los aldeanos de un pueblo a los que salvan por accidente se vuelven en su contra en cuanto descubren que sus cabezas tienen recompensa.
Una historia con mucho ritmo y un mundo más duro de lo que parece
Broks: Evasión de Impuestos se perfila como una historia simple con un trasfondo bastante funesto. Narrativamente hablando no tiene mucha historia: ambos personajes van de un lugar a otro, escapando y sobreviviendo, mientras se enfrentan a distintas situaciones y van descubriendo que hay algo raro en ellos. Al menos una migaja.
No se llega a ver del todo, lo que te hace pensar en que habrá más en el futuro (no lo he leído en Faneternet, así que ni idea, la verdad, pero me ha picado el gusanillo e investigaré cuando termine este escrito). El caso es que es simple. Muy simple. Y esto es tanto una virtud como un defecto. Da gusto porque va siempre al grano. Ocurre algo en todo momento.



Como no se complica en hacer nada muy profundo ni desarrollado en ningún sitio concreto, no te da tiempo para aburrirte. Es dopamina constante y eso engancha. A cambio, pierde profundidad. Le falta algo de contexto. No te da tiempo a encariñarte o entender a nadie que no sean Botu o Grakk. El mundo, de hecho, no se desarrolla tanto como podría.
Proks te da retazos de un world building muy interesante que con algo más de calma podría dar mucho más de sí. Pese a ello, no diré que es mal cómic por ello. Ni mucho menos. Pienso que está bastante bien. Me «quejo» porque me ha gustado; si no me daría igual. Así que sí, pienso que Evasión de impuestos es una buena lectura.
El principio de algo más
Además, cuenta con un buen dibujo como compañero de viaje. Sin ser explícito ni violento, destaca la volatilidad de su mundo. Lo hace con mucho acierto, aunque quizá le falta algo de empaque. En lo positivo, tiene personalidad, tiene un trazo muy limpio y es fácil de seguir. También tiene un estilo muy definido. Es muy propio. Tiene personalidad.



En algunas secciones le falta algo de movimiento, ya que la acción no siempre se siente tan tensa como debería, y puede pecar de ser algo plano. No obstante, creo que también es porque es lo que el cómic necesita. Un estilo más irruptivo quizá no habría encajado tan bien. Por eso lo valoro de manera positiva.
Además, Yayu es capaz de transmitir mucho con muy poco y eso no es algo fácil. No necesita demasiado para que entendamos bien el contexto. Es un cómic que, ante todo, dice mucho en todo momento y en gran medida pienso que es gracias al arte que trae consigo. Sin más, creo que entre ambos forman un muy buen tándem.
A modo de resumen, os puedo decir que se trata de un buen tebeo con mucho sentido del humor, un estilo muy marcado y una trama que no descansa. Interesante y con gancho, me ha dejado con ganas de una segunda entrega. Si llega, no solo le daré una oportunidad, sino que la esperaré con ganas.
Entretanto, pues podemos disfrutar de alternativas como Crónicas de Yerkh.


- Tiene mucho ritmo. Es un tebeo que te ofrece estímulos constantemente de manera secuencial y orgánica.
- Su universo es muy llamativo. El mundo de Yerkh tiene mucho que dar de sí.
- El dibujo es muy fácil de seguir y tiene tremenda personalidad. Es agradable a la vista.
- Aunque parece un tebeo desenfadado, su mundo esconde una naturaleza muy cruel.
- La edición de es de mucha calidad.

- A veces peca de ser algo simple y no ofrecer revisiones demasiado profundas a sus propias tramas.
Reseña de Crónicas de Yerkh | Portada, sinopsis y edición

WHAT A WONDERFUL WORLD mientras tu cabeza no tenga precio En el reino de Yerkh hay de todo: aventureros, gladiadoras, cazarrecompensas, caballeros errantes, guardaespaldas, recaudadores, artistas, hechiceros… ¡incluso críticos gastronómicos! Pero todos quieren lo mismo: vivir un día más para poder contarlo. No es fácil conseguirlo cuando te gobierna un rey obsesionado con el dinero, que no piensa en el bienestar de sus súbditos… ¡Así que ten mucho cuidado cuando nos visites, o tú también podrías convertirte en un PROK!
| Colección | Volumen único. |
| Autoría | Josep Busquet Ilustrado por: Abel Carrasco, Tomeu Pinya, Raül Fernández, Ramón F. Bachs, María Molina, Marc Rueda, Geray Serrano, Abel Pardo, Jesús Romo, Francisco Maldonado y Pol Bernadas |
| Género | Aventura, comedia |
| Formato | Rústico cosido con solapas |
| Tamaño y páginas | A5, 164 páginas en blanco y negro |
| Precio | 10 € |
| Fecha de lanzamiento | 12 de marzo de 2026 |
Crónicas de Yerkh se ambienta en el mismo mundo que Proks, pero no es una única historia. Es una antología compuesta por 14 relatos cortos ilustrados por diferentes autores. Con guion siempre de Josep Busquet, el autor de Evasión de Impuestos, tiene un carácter muy complementario. De hecho, no funciona tan bien de manera independiente.
Una antología para seguir profundizando en su mundo



Sí, es interesante, pero solo es capaz de extraer todo su potencial —como es lógico— cuando se lee después de Proks. ¿Por qué? Pues se debe a que, aunque no aparecen Botu o Grakk, el mundo es el mismo y te sirve para ganar en contexto. De hecho, cuando juntas ambos, Proks es incluso mejor, ya que suple parte de esa carencia que presenta su construcción de mundo.
Al contarte historias de distintos personajes en diferentes entornos y darte información del mundo desde varias perspectivas, ganas en ese worldbuilding. Tiene más espacio para desarrollar sus diferentes facetas. Gracias a esto, el tebeo gana varios puntos en términos generales y hace que merezca incluso más la pena.
Todo sea dicho, resulta algo complicado definir cada historia, ya que cada una se expresa con su propio estilo. Las hay mejores, las hay peores, pero ninguna me ha resultado aburrida. Todas han sido capaces de aportarme algo como lector, por lo que mi sensación final es bastante positiva.



Como acompañante, cumple de sobra y mantiene el estilo del original… por definirlo de alguna manera. Sobre todo en términos de ritmo. Crónicas de Yerkh también destaca por ser un tebeo que no descansa. Siempre ocurre algo. Sea con más o menos tensión, te cuenta algo interesante en todo momento.
Así da gusto adentrarse en un nuevo mundo
Además, los artistas involucrados son bastante buenos. Tengo mis más y menos preferidos, pero al final todos me han dado más de un motivo para valorarlos en buenos términos. Personalmente, Yayu ha sido el que más me ha gustado, aunque también —para ser justos— es el que más tiempo ha tenido para mostrarnos su talento.
El caso es que los 14 artistas involucrados en Yerkh también son gustosos al ojo. En resumen, que ambos tebeos son bastante buenos, que merecen mucho la pena y que os recomiendo que les deis al menos una oportunidad. Además, Fandogamia te lo pone fácil: aquí lo puedes leer entero. Y si te mola, pues no hay mejorar manera de darles apoyo que comprando el cómic. Sobre todo teniendo en cuenta sus buenos precios.
La única razón por la que es «recomendable» en lugar de «muy recomendable», como el primer cómic, es que necesita al primero para sacar todo su potencial, pero nos parece igualmente muy bueno. Es «peor» en ese sentido, pero no es peor cómic como tal.


- Tiene mucho ritmo. Es un tebeo que te ofrece estímulos constantemente de manera secuencial y orgánica.
- Su universo es muy llamativo. El mundo de Yerkh tiene mucho que dar de sí.
- El dibujo es muy fácil de seguir y tiene tremenda personalidad. Es agradable a la vista.
- Aunque parece un tebeo desenfadado, su mundo esconde una naturaleza muy cruel.
- La edición de es de mucha calidad.

- A veces peca de ser algo simple y no ofrecer revisiones demasiado profundas a sus propias tramas.