Me sorprende lo mucho y muy bien que progresa en todo momento la obra de Mashiro-sensei. Tras los eventos acaecidos en el último tomo, habría cabido esperar que el n.º 6 de Mi amor por Yamada está al nv. 999 se hubiera centrado mucho más en el drama. En otras palabras: habría tirado por una ruta que ya hemos visto mucho en el género.
Sin embargo, ha ocurrido justo lo contrario. En lugar de centrarse única y exclusivamente en ese encontronazo que vivieron Akane y Yui, la tensión entre ambas estalló, provocando que la situación evolucionara de la peor manera posible. Esto es algo que ya hemos vivido: un malentendido o un par de malas palabras desencadenan un melodrama de cuidado.
Pero no. Mashiro-sensei nos ha vuelto a demostrar por qué muchos piensan que su trabajo es uno de los mejores romances de los últimos años. En lugar de buscar la respuesta rápida y el gancho narrativo fácil, le ha dado una vuelta, manteniendo ese toque de relato de realidad que tanto le ha caracterizado hasta ahora.
Esto, en cierto modo, empieza a ser más habitual, pues es cada vez más habitual que la palabra sea la respuesta ante este tipo de situaciones. Es decir, el diálogo es capaz de solventar numerosos contratiempos, siempre y cuando se use de la manera adecuada. En Mi amor por Yamada está al nv. 999 lo hace.
Reseña del manga Mi amor por Yamada está al Nv. 999 n.º 6 | Portada, sinopsis y edición

Nuestra pareja de gamers favorita se enfrenta a su primer desafío fuera del juego. El ánimo de Akane se viene abajo cuando su encuentro en persona con Yui sale mal, y la tensión aumenta cuando aparece Taniyan y provoca una pelea. ¿Será capaz Yamada de consolar a Akane tras una decepción así? La relación de nuestra pareja protagonista sigue avanzando a pasos agigantados.
| Colección | Mi amor por Yamada está al nv 999 vol. 6 de 10 (abierta) |
| Autoría | Mashiro |
| Género | Comedia, drama, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13,1 x 18,2 cm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Nuria Cimas Pita (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 12 de febrero de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Sin entrar en grandes detalles para evitar cualquier tipo de spoiler, Mi amor por Yamada está al Nv. 999 está sabiendo mover muy bien las relaciones entre sus distintos personajes. Maneja los celos, los malentendidos, la alegría, el entusiasmo, etc., con mucha soltura. Construye su historia de manera muy orgánica y natural.
Podría parecer que esto solo aplica al romance de nuestros protagonistas, mas no es así. De hecho, este sexto tomo divide muy bien la necesidad de llegar a una conciliación personal y social que aborde todas las aristas del día a día. Akane, cuyo carácter le permite conectar muy rápidamente con todo el mundo, es quien más lo disfruta y sufre.
El amor es más que una relación

Su capacidad para conectar con prácticamente cualquier persona la convierte en alguien muy sociable. Es una persona muy empática. A veces puede que incluso demasiado. Esto podría considerarse un defecto, pues habrá quienes lo interpreten como una persona que se mete demasiado en los asuntos de los demás. Otros, como una virtud.
Yamada es uno de ellos. Es más, le explica que, de no haber sido así, posiblemente no estarían juntos. Dice incluso más de lo que verbaliza, dejando muy claro que sus dificultades para abrirse y expresarse con los demás son un muro que ella misma se encargó de derribar con su alegría innata y sus ganas de conocerle mejor aun cuando al principio no le veía de esa forma.
Es algo francamente bonito y que en realidad dice mucho en favor de la narrativa y la construcción del manga. De haber separado ambos mundos, amistades y amor, no habría pasado absolutamente nada. Sin embargo, Mashiro-sensei ha logrado conectarlos de manera muy normal. Es lo suyo, pues así es como funciona —o debería, pues no siempre es de esta manera— el mundo.

Pero en este manga sí. Y lo agradezco. Al hacerlo de esta manera, cada arco encaja mucho mejor. Además, permite que los personajes secundarios e incluso terciarios brillen con luz propia durante más segmentos de lo habitual. Al ejecutarse de esta manera, la historia mejora.
Además, nos permite explorar la relación entre Yamada y Akane de manera diferente. Por un lado tenemos esa pasión cada vez más desbordante que les abruma poco a poco. Aún un tanto contenida, nos va dejando grandes momentos. Los propios de una relación que acaba de comenzar y vive su fase más efervescente.
Dos jóvenes aprendiendo a estar juntos
Por el otro, los reflejos y reacciones de ambos frente a la sociedad. Yamada, por ejemplo, todavía es como un bebé recién nacido. Siente celos, pero los expresa de manera muy natural. No trata de invalidarla, sino de adaptarse. Muchas veces es más por el deseo de protegerla que otra cosa. Es tierno y muy bonito. Tiene sus fallos, pero es realmente agradable de ver.

Akane tiene más experiencia y es quien, en cierto modo, va estableciendo límites en determinados aspectos. Lo hace no sin preguntarse qué pasaría o hasta dónde llegarían si se dejase llevar del todo. ¿Qué haría Yamada en ese caso? Y aunque todo esto parezca cotidiano o normal, la manera en la que Mashiro-sensei lo cuenta es lo que le da fuerza.
Su narrativa no ha dejado de crecer desde el primer tomo, estando ya en un gran momento. Su escritura es muy sólida. Está cargada de ese carisma tan necesario en una obra de tales características. Lejos de aburrir, es cada vez más entretenida. Es capaz de hacer un evento rutinario algo interesante y eso no es nada fácil. Todo ello sin recurrir al melodrama.
Su dibujo también sigue creciendo. Mi amor por Yamada está al Nv. 999 empezó con muy bien pie, sabiendo combinar planos más propios del shōjo con sketches y pequeños dibujos que podríamos encontrar en un manga de puro humor. Eso lo mantiene y lo potencia. Es más, Akane nos sigue sacando tantas sonrisas como siempre.

Cuando se deja llevar del todo y está en un momento de mayor «tensión», por decirlo de alguna manera, sale ese lado más torpe y chibi que tan bien le sienta. Descarga muy bien cualquier drama que se pueda acumular, dando paso a la siguiente escena con una naturalidad tremenda. Es simplemente fantástico.
Conclusiones
Si nos habéis seguido en nuestras últimas reseñas de Mi amor por Yamada está al Nv. 999 sabréis que siempre nos ha dejado muy buenas sensaciones, pero es que con este tomo n.º 6 han ido incluso a más. Sabíamos por el anime que tenía mucho potencial, pero en realidad no estábamos ni cerca. A medida que se suceden los episodios, el manga mejora más y más.
Todo ello teniendo en cuenta que en realidad todavía nos quedan muchas facetas de su relación por explorar. Yamada y Akane todavía llevan muy poco juntos como pareja, por lo que no han dado ni un 5 % de lo que podrían llegar a darnos. Mis expectativas en ese sentido son enormes, pues hasta la fecha no me ha defraudado en ningún momento.

Con todo esto sobre la mesa, no puedo más que alabar el trabajo de Mashiro-sensei, así como el buen hacer editorial de Distrito Manga. Si no lo conocías, de verdad que te lo recomiendo mucho. Especialmente si te gustan las historias de amor con mucho sentido del humor, pero también con su pequeño toque de drama.
Muy atento a los detalles, de verdad que estoy disfrutando muchísimo de su lectura. Hasta el momento está siendo una de mis licencias preferidas de DM, por lo que estoy muy contento de poder disfrutar de ella cada pocos meses. Sin más, es un manga que recomendaría en prácticamente el 100 % de los casos.


- Tiene mucho potencial, y lo sabemos también gracias al anime.
- Los protagonistas tienen bastante carisma, especialmente Akane.
- La historia está bien escrita y la narrativa es buena.
- El ritmo es bueno y la trama genera curiosidad.
- El dibujo.

- La edición presenta varios fallos.
- No podemos decir que sea especialmente original.