La gran duda sobre el tomo n.º 3 de KareKano no era si su contenido estaría a la altura de las expectativas, puesto que eso ya lo sabíamos: no es uno de los mangas románticos más reconocidos, laureados y destacados de la historia por nada. La obra de Masami Tsuda tiene tanta entidad que un par de imágenes bastan para reconocerla.
La verdadera incógnita era cuándo llegaría. Durante mucho tiempo (los dos primeros volúmenes se lanzaron en marzo de 2025), Distrito Manga ha tenido que «pelear» con la editorial nipona para poder continuar con su serialización. Ha sido, sin duda, un periodo complicado, pues no podían decirnos mucho al respecto.
Por suerte, con el paso del tiempo, DM confirmó lo que muchos queríamos saber: su fecha. Tras una larga espera, marcaron el 19 de febrero en el calendario de no pocos lectores… y la espera ha terminado. He tenido la suerte de disfrutar de la lectura de este tercer tomo un poco antes de tiempo y todo ha merecido la pena.
Especialmente porque el manga ha llegado con una edición sobresaliente en la que —salvo que se me haya pasado algún detalle, cosa que podría ser perfectamente— no he encontrado ningún error importante. Tanto la traducción como la maquetación son de nivel, aunque lo revisaré de nuevo estos días por si acaso… no vaya a ser que la emoción por volver con Yukino y Arima me haya jugado una mala pasada.
Reseña del manga Kare Kano n.º 3 | Portada, sinopsis y edición

El torneo nacional de kendo ha terminado y Arima ha vuelto al instituto. Se le ve más alto y con un aire más adulto, lo que hace que el corazón de Yukino se le acelere. Las citas se suceden entre ellos y todo indica que el verano será una estación inolvidable para ellos. Sin embargo, al inicio del segundo trimestre, justo cuando nuestros protagonistas están inmersos en los preparativos del festival cultural, llega un estudiante de intercambio, Takefumi Tonami, quien, al parecer, ¡tiene a nuestros farsantes perfectos en el punto de mira! ¡¿Cuáles serán sus motivos?!
| Colección | Kare Kano vol. 3 de 10 |
| Autoría | Masami Tsuda |
| Género | Comedia, drama, escolar, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 12,8 x 18 cm con 424 páginas en b/n |
| Precio | 16,95 € |
| Traducción | Marta E. Gallego y Verònica Calafell(Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 19 de febrero de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Ahora, ¿por qué había tantas ganas de este tercer tomo? ¿Por qué siempre se ha dicho que este shōjo es tan bueno? Para empezar, porque va más allá del típico romance estudiantil al que seguro que ya estáis muy acostumbrados. Pese a ser un clásico entre clásicos, Kare Kano se atrevió con un argumento mucho más profundo y unos protagonistas relativamente complejos.
Carcomidos por sus propias inseguridades, Yukino y Arima fingen ser quienes no son. De cara al mundo y al público son prácticamente perfectos, pero de puertas para adentro —como es lógico— no. Su «yo» real es como el de cualquier otra persona: imperfecto. Es lo normal. Pese a ello, se esfuerzan en demostrarle al mundo que ellos no son así.
Dos personajes que quieren entenderse

Cuando su verdad queda al descubierto, entre ambos se construye un extraño puente comunicativo que no comparten con nadie más. Su atracción va más allá de lo normal, pues desde el primer momento se crea una extraña línea de entendimiento entre ambos. El suyo es un viaje de crecimiento personal y combinado de lo más profundo.
Así pues, la fuerza de Kare Kano no reside en un romance en donde los malentendidos componen el cuerpo argumental. Por supuesto, también los hay, mas su grandeza reside en la complejidad de sus dos protagonistas. Son ellos, con sus inseguridades, quienes sostienen la obra.
Especialmente porque es muy grato ver cómo, poco a poco, son capaces de ir aceptando y normalizando comportamientos que siempre han buscado ocultar. Hablamos, pues, de un shōjo con un componente sociológico y psicológico muy importante. Es lo que le da color y lo que le ha hecho trascender el tiempo como obra de culto.

Cuando hablamos de Kare Kano, hablamos de un manga sobre dos personajes que quieren —aunque a veces lo rechacen— entenderse tanto a sí mismos como entre ellos. No son los únicos. En esta tercera entrega aparece un viejo conocido para los que disfrutaron de (por ejemplo) el anime allá en su momento.
Una historia de romance que va más allá del amor
Se trata de Takefumi Tonami, un muchacho que lo pasó muy mal por culpa de su forma física y su estado de salud hace unos años. Al igual que Arima y Yukino, intenta ocultar ese lado del mundo. Su apariencia es su nuevo escudo y trata de esconder sus heridas a un mundo que ya le demostró que se le da demasiado bien ser cruel.
Evidencia, además, la superficialidad de la sociedad. Kare Kano contiene una gran dosis de crítica (intencionada o no, aunque pienso que sí) en todas sus formas. El propio Takefumi es un disparo contra lo que no encaja dentro de los estándares habituales. Hay más ejemplos.

En los dos primeros tomos, Hideaki Asaba y Tsubasa Shibahime fueron los que aportaron ese granito de arena adicional que va más allá de los protagonistas. Pese a ello, Kare Kano tiene un carácter bastante centrista, pues al final gran parte de la trama y el interés narrativo pasa por sus dos principales.
Al menos en primera instancia, ya que el manga progresa a medida que pasa el tiempo, dándole cada vez más relevancia a determinados secundarios. Este tercer tomo ya da bastantes muestras de todo esto, puesto que el propio Takefumi gana peso en distintas secciones. Al menos hasta cierto punto, pero sin pasarse.
Conclusiones
Y es interesante, puesto que cada personaje —en mayor o menor grado— siempre tiene algo que aportar en ese trasfondo psicológico, ya sea de manera directa o indirecta. Su presencia sirve para reforzar la narrativa de Yukino y Arima tanto como tándem como individualmente. Cuando hay más personajes a su alrededor, su construcción mejora.


Esa es una de las grandes fortalezas del manga. Esa y su gran narrativa. Si bien es cierto que hay diversos segmentos en los que se podría decir que ralentiza de más la acción, lo cierto es que sigue siendo una historia con un ritmo bastante bueno en términos generales. Maneja bien los tiempos y sabe mantener el interés.
En este tercer tomo se evidencia incluso más, ya que es capaz de ir extrayendo e introduciendo diferentes líneas argumentales con bastante precisión, dándole cada vez más fuerza y contexto a un manga que no deja de crecer. Lo bueno es que, tras tanto tiempo, no hace falta adivinar qué ocurrirá: sabemos que irá incluso a mejor y que es uno de los grandes referentes del género.


- Es uno de los mejores dramas románticos que ha dado la industria del manga.
- La construcción de personajes.
- Las reflexiones que trae consigo.
- El formato.

- Tiene un poco de moiré.