Qué bueno que volviste. Ha pasado más de un año desde que os hablamos de Konjiki no Gash!, un manga con el que muchos de nosotros crecimos. Totalmente descatalogado durante años, volvió de entre los muertos después de que Kitsune Manga nos alegrase el día anunciando su licencia. Por desgracia, la editorial cesó su actividad temporalmente por diversos contratiempos.
Ahora, un año después, han vuelto con el tomo n.º 7 de Zatch Bell. En efecto, la editorial ha regresado por la puerta grande, y es que su comeback no podría haber salido mejor. Con un tomo bien editado y una presentación de calidad, han resuelto muchas dudas de la mejor manera posible: con buen trabajo.
Lamentablemente, su buen hacer se ha visto empañado por un error de imprenta que no podían controlar, pues hay un par de páginas con dos pequeñas manchas blancas. Una de ellas apenas tiene importancia. La otra provoca que un diálogo se pierda, mas no es un gran problema. Se entiende por contexto y lo cierto es que aquí la editorial poco podía hacer. No es su error y espero que lo entendáis.
Dicho esto, cabe aclarar por qué estoy tan contento con este octavo tomo de Zatch Bell. Para empezar, porque ha disipado todas mis dudas: tiene un acabado incluso mejor que el de sus predecesores. Con una maquetación a la altura y una buena traducción, es todo lo que podíamos pedirle.
Además, que el primer tomo de la serie que se haya lanzado tras la pausa incluya varias páginas a color —casualidad o no— lo hace incluso más especial. Le da un acabado especial, puesto que el coloreado es muy bueno. ¿En resumen? Kitsune Manga ha vuelto y se nota que tienen voluntad de hacer bien las cosas.
Reseña manga Zatch Bell n.º 7 | Portada, sinopsis y edición

¡Vuelve uno de los mejores mangas de la historia! Ganador del premio Shogakukan al mejor manga shonen.
Kiyomaro no sabe qué hacer con su vida. Aburrido de la escuela y de todos los que le rodean, se limita a dejar pasar los días. Hasta que, sin previo aviso, su padre le envía un regalo de cumpleaños de lo más extraño: un niño llamado Zatch Bell que trae bajo el brazo un libro rojo aparentemente indescifrable… En este séptimo volumen, Zatch Bell y Kiyomaro continúan su lucha contra formidables rivales, descubriendo nuevos poderes que podrían cambiar el rumbo de la batalla. Además, por fin conocemos al compañero de Umagon, mientras el combate contra el temible trío de mamodos de hace mil años continúa.
¡La batalla continúa!
| Colección | Zatch Bell vol. 7 de 16 |
| Autoría | Makoto Raiku |
| Género | Acción, comedia, drama, fantasía |
| Formato | Rústica de tapa blanda y con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 400 págs. en 14,8 x 21 cm. |
| Precio | 17,95 € |
| Traducción | Pol Roca |
| Fecha de lanzamiento | 26 de enero de 2026 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
En resumen, no tenemos queja alguna sobre su presentación o localización. Tampoco sobre su contenido, aunque de esto os hablaré un poco más adelante. Entiendo que antes es pertinente responder a otras cuestiones diferentes. La primera de ellas es obvia: ¿el manga ha perdido fuerza tras un año de espera?
La respuesta es no. Zatch Bell era un manga «antiguo» de antemano, por lo que un año no se nota en lo más mínimo. A lo mucho lo pillas con más ganas, puesto que éramos muchos los que estábamos deseando volver a él. Tampoco ha sufrido en lo editorial. Es más, diría que la pausa le ha sentado hasta bien, pues creo que hay un salto de calidad en la misma.
El manga de Zatch Bell ha vuelto, pero ¿merece la pena? ¿Ha cambiado demasiado?


Sobre si merece la pena «arriesgarse» con él, mi respuesta también es positiva. Entiendo que muchos tendréis algo de miedo por si vuelve a suceder, pero hasta donde sabemos no debería pasar nada parecido. Sin entrar en detalles, los motivos que pausaron la actividad de Kitsune tienen su razón de ser.
A nivel editorial, la falta de confianza que hayan podido generar con su ausencia es comprensible, mas no debería ser algo que se mantenga a largo plazo. Tras hablar con ellos, me comentaron cómo tenían planteado su regreso y lo cierto es que me inspiró bastante confianza, pese a ser una charla más bien corta.
Por último, mas no por ello menos importante, ¿se esperan grandes cambios? A priori, no. El manga ha mantenido el mismo precio con el que se marchó, y las condiciones editoriales son las mismas. Extensión y formato no han cambiado. El tomo 7 es idéntico al tomo 6 en lo que respecta a su presentación. No se sienten como ediciones diferentes.
Así pues, podemos decir que se mantiene como una colección coherente respecto a lo que ofrece. Una vez aclarados estos puntos, no quisiera marcharme sin hablaros de cuáles han sido mis sensaciones para con la historia tras esta larga espera. Os hago un adelanto: Zatch Bell sigue siendo tan buena como la recordaba.
La magia no se pierde

Como entiendo que muchos de vosotros llevaréis mucho tiempo sin leer Zatch Bell, no quiero entrar en detalles concretos. Prefiero aprovechar este espacio para hacer un repaso de lo que este manga era capaz de ofrecernos allá en su momento y de lo que es capaz de hacer en pleno 2026.
Sobre el papel, es muy importante entender (siendo tanto este séptimo tomo como casi cualquier otro un buen ejemplo de ello) es que el manga tiene un carácter más oscuro, siniestro y adulto que el anime. Aquí la sangre y el dolor están muy presentes. SU presentación es mucho más severa, dejándonos con escenas un tanto dolorosas.
El mundo es menos amable de lo que recordaréis aquellos que solo visteis el anime, pues la tragedia y el drama tienen mucho más peso en la narrativa general. La historia es más severa, lo cual le sienta francamente bien. Sin más, el anime era muy bueno, pero el manga es todavía mejor.
Esos destellos de carácter más abrasivo y esa manera de presentar el dolor humano le confieren un acabado mucho más atractivo. Es una lectura que ofrece más variables, introduciendo dicotomías morales y ambivalencias éticas con bastante profundidad. Su estructura es más coherente y el constructo general de la historia tiene más fuerza.
Conclusiones


Pero, ¿y esto qué significa? Pues que, aunque nunca podremos hablar de un manga gore, tampoco es esa trama infantil que tal vez muchos de vosotros recordaréis. Esto tampoco quiere decir que sea un manga serio de principio a fin. Cuando le toca ser más funesto, lo es, pero nunca pierde el sentido del humor. Zatch Bell sigue ofreciendo grandes dosis de comedia absurda.
Con un acabado artístico que mezcla muy bien tensión y comedia, Makoto Raiku demostró desde el primer minuto que sabe manejarse muy bien en ambos términos. Baila con habilidad entre ambos mundos con un estilo cómico que, eso sí, no ha envejecido tan bien en todos los aspectos.
Algunos chistes se sienten algo anticuados, pero es algo que compensa sobradamente con el carisma de sus personajes, la fuerza de su dibujo o la intensidad de su propio argumento. Es un manga que se disfruta de principio a fin gracias a su gran sentido de la progresión, ritmo y evolución.


- Es un clásico que ha envejecido realmente bien. Pura nostalgia, pero con potencial para las nuevas generaciones.
- La edición roza el sobresaliente. Kitsune Manga ha dado un paso adelante. El formato kazenban le sienta genial.
- Sus personajes tienen un carisma brutal, el ritmo es bueno, la narrativa atrapa y la premisa es interesante.
- Combina muy hábilmente el drama, el humor, la acción y otros momentos de diversas características.
- El dibujo tiene muchísima personalidad.

- Se nota que es un manga algo antiguo en ciertos manerismos e idiosincrasias.
- Pierde unos pocos puntos si se le resta el factor nostalgia.