Siguiendo los preceptos típicos del shonen, El guardaespaldas de Honeko Akabane nos ha dado una de cal y otra de arena mientras preparábamos la reseña de su volumen n.º 4. Por un lado, el manga mantiene esa deliciosa mezcla de humor y acción que tanto nos gustó desde el primer momento.
Las interacciones de Akabane y Arakuni tanto entre ellos como con el resto de la clase son cada vez mejores, fruto de su relación cada vez más sólida. Asimismo, están entrando en acción de manera ordenada y secuencial distintos secundarios que pertenecen a la clase 3-D.

Gracias a esto estamos ganando en contexto y profundidad, pues cada vez entendemos mejor las motivaciones y singularidades de cada uno. Así pues, podríamos decir que —dentro de sus limitaciones— está logrando crear un buen elenco de personajes en donde todos tienen algo que aportar.
Por el lado contrario, la serie sigue apostando en exceso por el buenismo, dejándonos con personajes capaces de perdonar una traición o un engaño con una facilidad pasmosa. Dentro de que es ficción, esta dinámica le resta algo de importancia al cierre del primer arco.
Lo bueno es que el autor ha sido capaz de reconducir rápidamente la situación, entrando en lo que podríamos definir como una segunda saga central. Tras resolver las desavenencias de la propia clase, toca enfrentarse a dos de los clanes yakuza más peligrosos y agresivos de toda la zona.
Reseña del manga El guardaespaldas de Honeko Akabane n.º 4 | Portada, sinopsis y edición

Los estudiantes de tercero del Instituto Sôsôji son, en realidad, guardaespaldas de Honeko Akabane, y Arakuni Ibuki se ha unido a ellos para atrapar al traidor que se esconde entre sus filas. Tras probar el amargo sabor de la derrota en el viaje escolar, los miembros de la unidad de 3.º-D suplican ayuda a su antiguo maestro para mejorar. A todo esto, los exámenes trimestrales están cada vez más cerca y, por si no bastara, la traidora del grupo, Kuran Shutô, quiere apartar a Ibuki de su posición como guardaespaldas.
| Colección | El guardaespaldas de Honeko Akabane vol. 4 de 12 |
| Autoría | Masamitsu Nigatsu |
| Género | Acción, comedia, romance, slice of life |
| Formato | Tapa blanda con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13,2 x 17,9 cm con 192 páginas en b/n |
| Precio | 9,95 € |
| Traducción | Judit Moreno (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 4 de dic. de 2025 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Así es. El misterio del traidor ya ha sido resuelto, aunque esto tampoco os pillará por sorpresa. A fin de cuentas, ya en el tomo n.º 3 pudimos conocer su identidad. Con esta sobre la mesa, alargar la cuestión mucho más tiempo no habría sido especialmente interesante, por lo que me alegro de que el tema esté zanjado.
La conclusión no ha sido la mejor desde mi punto de vista, pero se entiende dentro de la fórmula general del manga. Tiene sentido. Es coherente para con la personalidad de Ibuki y el resto de la clase 3-D, por lo que en realidad no puedo decir que sea una mala conclusión.
Además, durante el proceso se ha abierto esa segunda trama (me preguntaba cómo lo haría el autor, y debo decir que la transición ha sido muy natural) que justificara una serie de hasta 12 volúmenes. Lo del traidor no daba mucho más de sí, por lo que es un cambio que le ha sentado bastante bien.
Como mezclar Assassination Classroom con Nisekoi

Además, le ha servido para reafirmar su estilo narrativo: directo y sencillo, con mucha acción, grandes dosis de humor y pocas complicaciones. El guardaespaldas de Honeko Akabane no pretende sorprender con una historia repleta de giros de guion impredecibles ni estructuras demasiado complicadas.
Teniendo en cuenta el estilo de su autor, Masamitsu Nigatsu, le sienta bien. Encaja con el tipo de personajes que le gusta diseñar. Gracias a esto podemos hablar de un manga dinámico. A veces demasiado simple, sí, pero con bastante fuerza dentro de lo que ofrece. Ahora bien, tienes que saber a lo que vas.
Es como una mezcla entre Assassination Classroom y Nisekoi. Por un lado, tenemos a una clase de asesinos adiestrados para cumplir su misión a casi cualquier precio, pero sin dejar a un lado su camaradería. Por el otro, construye un triángulo amoroso repleto de situaciones inesperadas y unos cuantos clichés.

Es más relajada que la primera en el sentido de que su argumento y su desarrollo no tienen un trasfondo tan oscuro, pero se le parece en la forma y el planteamiento. Con el segundo le pasa algo parecido. El romance que aplica tiene sus semejanzas, pero en Akabane no es un tema tan central.
No obstante, si no conocíais la serie, creo que con esta comparativa podréis comprender un poco mejor qué es lo que os podréis encontrar. Todo ello acompañado de un dibujo bastante claro, de trazo muy limpio y esquema sencillo. En otras palabras: se lee y se entiende fácil, tanto para lo bueno como para lo malo.
Conclusiones
Si tuviese que destacar un punto negativo es que a veces es demasiado plano y no sorprende. Pese a ello, la ejecución sigue siendo buena, ya que te acaba dejando con ganas de más. Como lectura es, cuando menos, entretenida, siendo este el rasgo que más me interesa cuando hablo de cualquier tipo de obra de ficción.

Todo sea dicho, no da pie a la tensión, por lo que la incertidumbre no forma parte de él. Si esto es algo bueno o malo dependerá de vuestros gustos, pues hay todo tipo de lectores. A mí, personalmente, me parece bien, y me encaja, ya que se adapta muy bien a la dinámica general del manga.
Se adapta a su narrativa y su ritmo, siendo una de esas historias que gusta seguir más por la evolución de sus personajes y la interacción de los mismos que por la resolución de ciertas tramas. Y es que, siendo realistas, cualquier otra cosa que no sea obtener la victoria sin pérdidas en esta nueva trama me parecería raro.
A modo de resumen, y sin ánimo de extenderme mucho más, mantendré mis impresiones respecto a otros volúmenes: «estoy disfrutando bastante de su lectura y me he quedado con ganas de más, siendo esta la mejor y más sincera conclusión que os puedo ofrecer tras haber leído sus primeros tomos».


- El ritmo. Es un manga directo y entretenido que asienta muy bien sus bases desde el principio.
- El dibujo es atractivo y sencillo de entender. Es fácil adentrarse en la historia.
- La manera en la que interactúan los distintos personajes y sus diseños.

- Abusa de ciertos clichés.