Una de las licencias más importantes de los últimos años. Cuando Planeta Cómic anunció que se encargaría de publicar la obra de Takeru Hokazono, muchos alzaron la voz al aire en señal de celebración. Muy popular en Japón, durante años se ha esgrimido la cantinela de que podría ser el próximo gran shonen… Y tenían razón. Eso es algo que me ha quedado claro mientras preparaba esta primera reseña del manga Kagurabachi.
Con su primer tomo por fin disponible, Planeta Cómic se ha sumergido en una de las obras con más potencial de la industria en bastante tiempo. Gran baluarte de la Shonen Jump, tiene todos los ingredientes para triunfar: un protagonista con potencial, una trama llamativa desde el primer momento, un dibujo con personalidad y un escenario que genera curiosidad y atención.

En otras palabras: su puesta en escena demuestra que ese potencial del que tantas veces hemos oído hablar no es ninguna mentira. Que luego se convierta en uno de los pilares del género es otra cosa, pero apunta maneras. Bien acompañado de una edición bastante sobria y una traducción a la altura, en España también podría llegar a serlo.
A fin de cuentas, Kagurabachi utiliza varios tropos que podemos reconocer fácilmente como populares: combates cargados de drama y tensión, katanas, poderes especiales… No obstante, desde el primer minuto demuestra que su estructura general es más violenta de lo habitual.
Cargada de sangre desde el primer momento, muestra un mundo brutal y visceral en el que la muerte está a la orden del día. Es más, aunque su protagonista es un chaval de 15 años, no es ajeno a ese universo. Su propia katana ha sesgado numerosas vidas… sin atisbo de duda.
Reseña manga Kagurabachi n.º 1 | Portada, sinopsis y edición

Chihiro, un joven aprendiz de herrero, vivía feliz trabajando junto a su padre, un hombre alegre y bromista. Aunque Chihiro era más reservado, ambos disfrutaban de días llenos de risas, convencidos de que siempre sería así. Pero todo cambia cuando una tragedia irrumpe en sus vidas, tiñéndolas de sangre, dolor y odio. Impulsado por la venganza, Chihiro decide forjar un nuevo camino.
| Colección | Kagurabachi vol.1 de 10 (serie abierta) |
| Autoría | Takeru Hokazono |
| Género | Acción, drama, fantasía |
| Formato | Rústica con solapas |
| Tamaño y páginas | 11,1 x 17,7 cm. con 216 páginas en b/n |
| Precio | 8,95 € |
| Traducción | Blanca Mira |
| Fecha de lanzamiento | 3 de dic. de 2025 |
En primera instancia, esto es lo que más me ha llamado la atención de Kagurabachi. Aunque no diré que es el primer shonen que esgrime banderas de muerte desde el principio, sí resulta atípico que el protagonista haya dejado atrás toda su inocencia prácticamente desde el inicio.
Tras una breve contextualización en la que exploramos el pasado de Chihiro, empieza directamente con acción. El muchacho es hijo de uno de los mejores herreros del país, siendo el único capaz de forjar katanas con poder espiritual; es decir, con capacidades especiales.
No obstante, la guerra terminó hace muchos años, por lo que tanto él como su hijo viven tranquilamente mientras este último aprende el oficio. Por desgracia, todo cambia un día cuando un extraño grupo aparece en su casa, asesina a su padre y le roba las katanas espirituales con las que se puso fin a la guerra.
Un mundo de magia y espadas

Desde ese día, Chihiro entrenó para usar la séptima y última katana que no robaron, jurando recuperar el legado de su padre y asesinar a quienes acabaron con su vida. Como premisa inicial, es cierto que no es la más original del mundo, pues sigue siendo una historia de venganza con elementos de fantasía.
Pese a ello, la gran virtud de Takeru Hokazono está en la narrativa. Lo que más me ha llamado la atención de Kagurabachi es que logra sintetizar ese prólogo y los primeros compases de la historia en un tiempo presente con mucha habilidad y ritmo. La transición, aunque algo brusca cuando se da el salto temporal, es bastante buena.
Resulta fácil de seguir, genera interés y te deja con ganas de más. Sobre todo porque pisa el pedal del acelerador desde el minuto uno. La lectura es dinámica y adictiva. Para que os hagáis una idea, en cuanto empecé a leer, no pude parar. Y creo que eso ya dice mucho de lo que opino del manga.

Así pues, mi primera reseña del manga Kagurabachi por el lanzamiento de su primer tomo es muy positiva. Y no solo por todo esto. Sin dejar de lado que abusa de ciertos tópicos, también tiene mucha personalidad. Sobre todo el dibujo. Es uno de los aspectos que más me han llamado la atención.
No puedo decir que tenga el trazo más claro ni el arte más sobresaliente del mundo, pero tiene carisma. Aunque el panelado es un tanto obtuso, se entiende bastante bien. Quitando alguna que otra sección de combate concreta, la lectura es muy orgánica y lo pillas todo al vuelo. Se adapta bien a personas más o menos avezadas en el formato propio del manga..
Conclusiones
Siendo sincero, mi primera toma de contacto con Kagurabachi ha sido bastante buena. Aunque lleva un tiempo publicándose a través de Manga Plus, al solo tener disponibles los 3 primeros y los 3 últimos episodios, no le había dado una oportunidad. Ahora me alegro, porque solo con esos capítulos no habría tenido suficiente y me habría quedado con ganas de más.

Su primer tomo es bastante bueno. Siendo sincero, las sensaciones han sido positivas. Entretenido, con garra y una premisa que promete una buena dosis de aventuras con un deje más adulto de lo habitual dentro del shonen, tiene mucho potencial. Dispone del carácter suficiente como para convertirse en todo un referente.
Sigue siendo pronto para hablar, por supuesto, pero promete. Y mucho. En este caso, creo que Planeta ha acertado con su nueva licencia. Sobre todo porque no le tiene miedo a la muerte. Ya desde el principio vemos a mucha gente caer por culpa de un golpe de espada.
En un mundo de esgrima y poderes especiales, que la gente pueda caer le da un toque extra. Hace que la tensión se sienta más real y que tanto las acciones de los protagonistas como de los villanos tengan más impacto. Me alegro que sea de esta manera, pues es lo que le da ese toque extra que tan bien le sienta.


- Tiene un enorme potencial.
- El dibujo tiene personalidad.
- La muerte forma parte de la historia desde el primer minuto.
- Tiene gancho y carisma. La historia atrapa.
- Es de lectura sencilla en el sentido de que se entiende todo a la perfección.

- Peca de algunos tópicos.
- Hay breves secciones algo más confusas.