Le he pillado el gusto a los videojuegos tipo tabletop. Hasta hace poco no los conocía, pero en cuestión de unas pocas semanas se ha convertido en uno de mis géneros cooperativos preferidos. Llevo varios fines de semana en los que les estoy dedicando casi todo mi tiempo libre. Y con mucho gusto, pues con juegos como Demeo x Dungeons and Dragons: Battlemarked es imposible que esto no pase.
Para que os hagáis una idea de lo mucho que puede enganchar y de lo bueno que es, en solo un fin de semana le eché más de 8 horas con mi grupo de toda la vida. Y eso que todos teníamos los quehaceres propios de una persona adulta y menos tiempo libre del que nos gustaría reconocer. Pese a ello, no pudimos parar de jugar durante varias horas.
Así de entretenido es. Ahora bien, ¿qué es Demeo x Dungeons and Dragons: Battlemarked y qué relación tiene con la marca de Wizards of the Coast? De buenas a primeras, podríamos decir que se trata del típico juego de mesa o tablero de toda la vida, con figuras y comandos de acción, pero en formato de videojuego.
Con un diseño muy rolero, imita las típicas partidas de rol de mesa en las que avanzamos por un escenario predefinido con nuestras minis mientras nos vamos enfrentando a todo tipo de criaturas. Pero no acaba ahí. No. Ni mucho menos. El trabajo de Resolution Games va mucho más allá.
Análisis de Demeo x Dungeons and Dragons: Battlemarked

Para empezar, no quiero que os imaginéis algo tipo Baldur’s Gate 3. Aunque ambos juegos beben de la misma fuente y tienen un carácter muy rolero, Demeo x Dungeons and Dragons: Battlemarked está diseñado de manera mucho más simple. Y no lo digo como algo malo: ese es, precisamente, su encanto.
La gracia de este juego es juntarte con tus amigos y echarte una tarde de risas mientras controláis a un grupo de aventureros que se embarcan en una inesperada misión. Dividido en dos campañas y varias mazmorras de desafío elevado que se desbloquean a medida que juegas, sigue la estructura básica de una campaña de DnD, pero simplificando sus conceptos.
Aquí, por ejemplo, no tendrás la típica economía de turnos de Dungeons and Dragons. En su lugar, cada personaje cuenta con dos puntos de acción por turno. El juego se divide en rondas y en cada una de ellas pueden actuar, en primer lugar, nuestros cuatro personajes y, seguidamente, nuestros enemigos.

En cada ronda, cada personaje podrá consumir sus puntos de acción, ya sea moviéndose por el mapa, ya sea utilizando cartas con distintas acciones. Algunas, eso sí, son de coste cero y/o te dan puntos de acción adicionales durante un turno.
Sin embargo, no debéis confundirlo con un deck builder. No es tan complejo como uno ni llega tan lejos. Las cartas son un resumen de las características y habilidades de nuestro personaje. Por ejemplo, el hechicero podrá usar bolas de fuego y conos de frío, mientras que el paladín puede curar a sus aliados o potenciar sus ataques físicos.
Una versión (y eso es lo bueno) simplificada de DnD
Es puro Dungeons and Dragons en un formato en el que toda la información se condensa de tal manera que puedas entenderlo todo en cinco minutos. Elimina de la ecuación casi todas las normas del juego base y utiliza su ambientación y sus características principales para construir un juego de mesa en formato videojuego extremadamente entretenido.


En el proceso —y esto puede ser entendido como algo negativo o positivo, según tus gustos— elimina casi cualquier tipo de toma de decisiones o elemento rolero. Hay algún que otro diálogo en el que puedes poner un poco de ti y alguna que otra situación en la que podrás elegir entre distintas opciones, pero nada del otro mundo.
Personalmente, lo prefiero, ya que estaba buscando una excusa para juntarme con mis amigos y disfrutar de algo menos denso. Si no te apetece estar leyendo normas durante tres horas e ir directamente al quid de la cuestión, Demeo x Dungeons and Dragons: Battlemarked es justo lo que estabas buscando.
Si preferías algo más tipo BG3, en el que tengas que pensar muchísimo en la build, explorar durante horas y desarrollar tu contexto como personaje en un entorno mucho más complejo, te has equivocado de opción. Y no es algo malo. Lo interesante es disponer de distintas posibilidades.

En ese sentido, Demeo x Dungeons and Dragons: Battlemarked destaca como experiencia más directa. Por desgracia, esto también trae algunos contratiempos. Por ejemplo, las tiradas de dados se simplifican mucho a la hora de atacar. De hecho, el dado tiene tan pocas caras que…
Sin más, diré que la posibilidad de que te salga un crítico o una pifia es demasiado alta y esto a veces rompe el ritmo. Es fácil que durante un combate haya cinco, seis o siete de estas. Se siente excesivo y pienso que deberían retocarlo, puesto que el ratio es demasiado alto. A veces es incluso frustrante.
Demeo x Dungeons and Dragons: Battlemarked es perfecto para jugar con amigos
Para que os hagáis una idea, en un mismo combate, la pícara de mi equipo se bajó a un enemigo teóricamente duro en tres golpes tras obtener tres de cuatro críticos. Al mismo tiempo, mi bardo sacó dos pifias en su primer turno y otras dos en los dos siguientes, todas con el mismo ataque.

Está demasiado desnivelado. Una cosa es que ocurra de cuando en cuando. Otra muy distinta es que sea una constante en todos los combates. Pierde un poco la gracia. Luego está la tienda, que se siente bastante inútil en muchos momentos debido a que las cartas que puedes comprar no son muy buenas. Si a esto le sumas que el cap de oro que puedes llevar encima es muy bajo, no sale bien.
Sea como fuere, estos son los dos únicos errores importantes que le he encontrado aDemeo x Dungeons and Dragons: Battlemarked en modo cooperativo, ya que, por lo demás, es realmente bueno. La dirección artística es una pasada, la jugabilidad está muy bien diseñada y el ritmo general es casi perfecto.
En general, es un título realmente divertido y una experiencia superrecomendable. Lo de que nos hemos pasado más de 8 horas jugando en solo dos días creo que define muy bien lo mucho que nos ha gustado, y es que hemos podido probarlo todos juntos.

Eso sí: el juego cambia muchísimo solo o con amigos. Está claramente diseñado para jugarlo con más gente. Lo bueno es que tiene su propio sistema de emparejamiento con su propio chat de voz por si no tienes con quién jugar, aunque es bastante más interesante si vas con tu propia party.
Conclusiones
A modo de conclusión, puedo deciros que el 79 % de críticas positivas que tiene en Steam se le queda corto. Me parece realmente bueno y de verdad creo que te puede dar muchas horas de diversión. Eso sí: le sentaría genial un sistema de mods o una workshop, ya que es el típico juego que se enriquecería muchísimo mediante contenido de la comunidad.
Nuevos mapas o campañas diseñados por los jugadores… eso sería muy top, la verdad. Tiene que arreglar lo de los críticos/pifias y nivelar el single player, ya que la progresión de los compañeros no funciona, pero por lo demás… Chapeau. Es por esto mismo que repito que está diseñado para jugar con gente.


El modo individual tiene fallos importantes que le restan bastante valor, pues la dificultad se desnivela enseguida. Si vas con tus amigos, es una auténtica barbaridad. Es un verdadero comehoras. Es más, ahora mismo mi mayor deseo es que diseñen más campañas y personajes, porque le sentaría genial.
Me encantaría que diesen más opciones de personalización a los personajes para llevar héroes incluso más propios. Es muy bueno y tiene potencial para ser incluso aún mejor. ¿Resumen? Me ha encantado.


- Es realmente entretenido. Tiene un ritmo tremendo.
- Adapta muy bien DnD a un formato más simplificado.
- La dirección artística es realmente buena.
- El sistema de cartas encaja a la perfección.
- Los combates están bastante bien diseñados.
- El cooperativo es una delicia.
- Hay mucho contenido.

- En modo single player no está bien nivelado.
- El porcentaje de crítico/pifia es demasiado alto.
- Hay bugs con relativa frecuencia.
- La tienda está mal nivelada.