Siendo sincero, cuando Grafito Editorial anunció que había licenciado Shin Zero, me generó mucha curiosidad. Estos últimos meses le he pillado el punto a los sentai que buscan darle la vuelta a la fórmula tradicional con algún giro de perspectiva general. El caso de Mathieu Bablet y Guillaume Singelin es uno especialmente llamativo en ese sentido, pues tiene un trasfondo mucho más social y político de lo habitual.
Por supuesto, eso fue lo que más me llamó la atención. En Shin Zero, el trabajo de «héroe» al más puro estilo Power Ranger se ha uberizado. O lo que es lo mismo: a través de una aplicación, diferentes trabajadores de una empresa llamada Sentai Corp responden a distintos pedidos con no otro objetivo más que el de sacarse un sobresueldo. Al menos en la mayoría de los casos.
Hay quienes creen que de verdad pueden hacer del mundo un lugar mejor, mientras que otros lo utilizan como una excusa para no romper con la rutina. En el caso de nuestros cinco protagonistas encontramos un poco de todo: Satoshi, Sofia, Warren, Nikki y Éloïse son compañeros de piso y trabajan juntos, pero no todos persiguen el mismo objetivo.
Cada uno concibe la vida de una manera diferente y ve en el trabajo como «héroes a tiempo parcial» una vía de escape del mundo real, una manera de pagarse los estudios o una profesión digna, necesaria y justa. He ahí gran parte de la gracia: Shin Zero no es un cómic de superhéroes; es un tebeo de sociedad.
Reseña de Shin Zero n.º 1 | Portada, sinopsis y edición

Uberización: término que procede del nombre de la empresa de servicios estadounidense UBER. Hace referencia a la transformación del modelo económico de una empresa o sector tras la llegada de un nuevo competidor que propone ofertar los mismos servicios, a través de plataformas on-line, a precios más reducidos. Siendo estos ejecutados por trabajadores autónomos en lugar de personal asalariado.
Descubre la precaria realidad a través de los ojos de sus 5 protagonistas: Satoshi, Sofia, Warren, Nikki y Éloïse. Unos jóvenes que comparten piso y buscan ganarse la vida compaginando sus estudios con lo que se sacan aceptando trabajitos de la Sentai Corp. Un trabajo como otro cualquiera ¿o quizás no?
| Colección | Shin Zero vol.1 de 3 |
| Autoría | Mathieu Bablet (guion) y Guillaume Singelin (dibujo) |
| Género | Acción, aventura, drama, sentai |
| Formato | Rústica con solapas 15 x 21 cm |
| Tamaño y páginas | 216 páginas a color (b/n con insertos) |
| Precio | 18 € |
| Fecha de lanzamiento | Noviembre |
Uno muy bueno, todo sea dicho, al menos en primera instancia. Si bien es cierto que a veces el ritmo es un tanto lento en ciertos pasajes, es una lectura muy bien planteada desde el primer minuto. Con un gancho inicial sencillo y mundano, nos presenta una trama con la que podemos empatizar muy fácilmente desde el minuto uno, pese al carácter ficcional de su universo.
A través de un estudiante que podría representarnos a cualquiera de nosotros, o a un amigo al que conocemos, y una suerte de amor que no ha llegado a más por culpa de un sentimiento no verbalizado, nos engancha enseguida en el mundo de los sentai mediante un giro muy poco sorprendente, pero sí muy efectivo.
Por no dejar escapar la rutina de su día a día y seguir cerca de la amiga de la que está claramente enamorado, Warren sigue los pasos de Éloïse y se une a los «héroes a tiempo parcial». Ella, por necesidad, pues necesita el trabajo para pagarse los estudios. Él, tras años de esfuerzos, tiene una beca, pero se nota incapaz de dejarla ir.
Un sentai que va más allá de las luchas entre «héroes» y «villanos»




Lo que aparentemente es un nexo sin mucha fuerza se convierte muy pronto en un motor narrativo con mucho peso que nos ayuda a interiorizar, comprender, aceptar y disfrutar del universo de Shin Zero con una facilidad tremenda. La trama se desarrolla lentamente, pero de manera muy natural y orgánica, dejándonos siempre con ganas de leer un par de páginas más.
Poco a poco se va complicando, recrudeciendo los problemas personales de cada uno, potenciando sus inseguridades e introduciendo, al mismo tiempo, la existencia de los kaiju como elemento disruptivo. Lo bueno es que, para cuando quieres darte cuenta, todo ha confluido en una única línea narrativa dividida en subtramas muy bien organizadas las unas respecto a las otras.
Como resultado, Shin Zero y su primer volumen construyen un universo muy interesante, con un planteamiento protagonista inicial que genera mucha curiosidad, a cada cual por sus propios motivos. Destacan, en cualquier caso, tres de ellos en primera instancia, pero todos tienen sus momentitos.




Y sí, el ritmo a veces palidece y algunos diálogos flojean en determinadas secuencias, pero el resultado general es mayormente bueno. Mathieu Bablet y Guillaume Singelin hacen un gran trabajo y nos dejan con una lectura con carácter alternativo de las que se disfrutan de principio a fin.
Sociedad, drama e introspección: Shin Zero es un tebeo sobre personas
Buena parte de la culpa la tiene el propio Singelin, pues tiene una mano para dibujar tremenda. Lo pinta todo en blanco y negro, pero resalta en color los trajes de los sentai, dándole así una personalidad y fuerza brutales a cada uno de sus dibujos. Es muy bueno y tiene mucha personalidad como artista. Siendo sincero, me ha encantado.
Y aunque eso de mezclar blancos y negros con elementos concretos de color no es algo nuevo, en el caso de Shin Zero queda muy, muy bien. A veces, eso sí, los fondos son un poco descuidados o no ofrecen tanto contexto, pero no considero que eso le reste valor a su conjunto. No demasiado.




Lo bueno es que, aunque hablamos de dos creativos diferentes, la comunión entre ambos es casi total. Hay una alta sinergia entre guion y arte, por lo que uno podría hasta creerse que es producto de una sola persona. Llegados a este punto, puedo deciros que mis primeras impresiones han sido muy positivas. De hecho, a medida que avanza, te demuestra que es más de lo que parece en un primer momento.
Dicho esto, y a modo de conclusión, he disfrutado mucho con este primer volumen. En cualquier caso, como no suele haber mejor reseña que probarlo por uno mismo, os dejo con las primeras páginas (cortesía de Grafito Editorial) del cómic. Así os podréis hacer incluso una mejor idea de lo que nos ofrecen en esta ocasión.


- Es una lectura muy bien estructurada desde el principio con una trama atractiva.
- Los personajes están bien diseñados y tienen bastante carisma.
- Funciona realmente bien a nivel narrativo y tiene el don de generar curiosidad.
- Visualmente es muy llamativa: el contraste de blancos y negros con el color de los uniformes es genial.
- Sabe ofrecer algo diferente.

- A veces el ritmo es un poco lento.
- Algunos diálogos se sienten un poco difusos.