Nos remontamos a 1987 para ver el inicio de una de las sagas más icónicas de esto de los videojuegos, Double Dragon. No sé si el género beat’em up nació con este juego en recreativas, pero os puedo asegurar que estamos ante una de las sagas más famosas en el género. Y como ocurre en muchas ocasiones, los clásicos casi siempre vuelven y, desde el pasado 23 de octubre Double Dragon Revive está disponible en PC y todas las consolas (de actual y pasada generación). Así que os cuento mi análisis tras jugar Double Dragon Revive en PC.
Sí, el juego vuelve a ser un beat’em up y lo que nos propone en lo jugable está claro. Pero si nos fijamos en su historia, En Double Dragon Revive, los hermanos Billy y Jimmy Lee regresan a las calles tras años de paz, cuando una nueva organización criminal llamada Shadow Warriors resurge para dominar la ciudad. En medio del caos, secuestran a Marian, su aliada y antigua compañera, lo que impulsa a los Lee a luchar nuevamente.
Análisis de Double Dragon Revive: una historia que pasa desapercibida


Os he de confesar que la historia no pasará a los anales de la historia. Aunque se intenta mantener al jugador atrapado en su trama, realmente no vemos nada que no se haya visto ya a nivel argumental. No es una crítica, simplemente es que entiendo que quien viene aquí viene por los puñetazos y las patadas. Aun así, se agradece ese esfuerzo a nivel argumental hecho para unir entre sí los 8 “capítulos” o escenarios.
Pero entremos en lo más importante, su jugabilidad. Como esperáis, estamos ante un “yo contra el barrio” en el que deberemos liquidar a todos los enemigos que van apareciendo para poder avanzar por el mapeado. Y, al final, nos tocará repartir estopa a uno de los jefes que tiene cada fase.
Un beat’em up con claros y sombras


Así pues, tendremos una serie de movimientos y acciones con los que atacar a los enemigos. El sistema de combate de Double Dragon Revive mantiene el espíritu clásico del género beat ’em up, pero incorpora toques contemporáneos que buscan hacerlo más dinámico. Los hermanos Billy y Jimmy Lee, junto a otros personajes jugables que iremos desbloqueando, cuentan con una combinación de ataques ligeros y pesados que permiten ejecutar combos fluidos y contundentes.
Serán muy importantes los agarres y lanzamientos, herencia directa de las entregas originales. Ahora además podremos arrojar a los enemigos contra paredes, otros rivales o elementos interactivos del escenario. Esto es muy importante ya que el entorno juega un papel más activo: es posible utilizar armas improvisadas (bates, cuchillos, tubos metálicos) o provocar explosiones y trampas para acabar con varios enemigos a la vez. Además, Double Dragon Revive añade mecánicas defensivas como el bloqueo y la esquiva, que, al usarse con precisión, abren la oportunidad de contraatacar con fuerza.
Cada personaje dispone de un ataque especial asociado al medidor “Dragon Orb”, el cual se carga al golpear o eliminar adversarios. Al llenarlo, se pueden ejecutar poderosas técnicas inspiradas en los movimientos más emblemáticos de la saga, capaces de infligir un daño masivo o barrer la pantalla de enemigos. Este sistema aporta variedad y espectacularidad a los combates, manteniendo un ritmo constante de acción y momentos visualmente impactantes.
Hay asperezas que limar en su control


Sobre la base, todo lo expuesto os puede sonar muy bien, pero no está lejos de haber muchas aristas en su manejo. Los controles no los he sentido del todo finos. La respuesta no es siempre la esperada y hay muchos casos en los que aprietas un botón y el juego o no hace esa acción o la hace tarde. El caso más flagrante es cuando el enemigo está en el suelo y si aprietas R2 le das un pisotón. Pues bien, eso no siempre funciona y me ha parecido algo frustrante.
Por otro lado, creo que la dificultad es algo más elevada que en la media de este tipo de juegos. Si bien los más expertos en el género quizás no lo vean así, yo he jugado otros brawlers como Streets of Rage 4 o incluso el de Karate Kid y he de decir que aquí hay picos de dificultad importantes.
Otro de los aspectos que creo que es más cuestionable son segmentos de plataformas que se sienten algo metidos con calzador. Entendemos que la finalidad es aportar algo de variedad, pero creo que no están del todo bien conseguidos y consiguen echarte algo más del juego que meterte dentro. Sí, son entretenidas, pero creo que son más frustrantes que entretenidas. Y no por su dificultad, sino por no estar bien conseguidas en varias ocasiones.
El cooperativo lo puede solucionar todo


En su defensa, he de decir que no he probado el modo cooperativo, y entiendo que éste debe ser uno de sus puntos fuertes. El juego es plenamente disfrutable en modo solitario, pero sí que en ciertas ocasiones se acumulan bastantes enemigos en la pantalla que pueden llegar a agobiar.
En cuanto a su aspecto audiovisual, aquí sí que no tengo nada malo que decir. Al contrario, me ha parecido todo bastante pulido y detallado. Con un estilo casi cartoon, me parece que los gráficos son bastante resultones para el tipo de propuesta a la que nos enfrentamos.
Donde brilla con luz propia es en las escenas entre escenarios, que como si de un manga se tratara, nos va contando la historia con unas ilustraciones de una gran factura técnica.
Análisis de Double Dragon Revive: conclusiones


Así pues, entrando ya en el terreno de las conclusiones, he de decir que quiero cerrar mi análisis de Double Dragon Revive con un tono más positivo que negativo. Tienes sus más y sus menos. Sus carencias están ahí, pero si lo que buscas es un brawler que te mantenga entretenido durante unas 5 o 6 horas, he de decir que seguramente disfrutes con Double Dragon Revive.
Con un gran tono artístico, a pesar de los fallos en sus controles, logra ofrecer un buen sistema de combate que acaba siendo entretenido. Los fans de la saga disfrutarán seguro, pero el que se acerque a él “a verlas venir” puede ser que sufra algo con sus fallos en los controles.


- Es un Double Dragon y es divertido
- Desafiante por encima de la media
- Su apartado audiovisual

- Fallos en los controles en los combates
- Ciertos picos de dificultad
- Historia manida y previsible