Siempre me han gustado mucho las novelas visuales. Por desgracia, aunque es un género con cierta relevancia en determinados países, la lengua hispana no suele estar entre las prioridades de muchos estudios. Lo entiendo, la verdad, pues no somos el mercado más atractivo en ese sentido. No obstante, de cuando en cuando hay quienes sí se atreven a darle una oportunidad. Menos mal que con Dispatch ha sido de esta manera, pues de otra forma —tal vez— me habría perdido el que ya se encuentra entre mis lanzamientos favoritos de 2025.
En apenas dos capítulos, Dispatch me ha dejado con uno de los guiones más sólidos de la industria en todo 2025. Y no porque sea especialmente sorprendente. En realidad, podríamos encuadrarlo dentro del concepto de slice of life (o recuentos de la vida) o una tragicomedia en un mundo de ciencia ficción y superhéroes. Entonces, ¿por qué me ha parecido tan bueno? Simple y llanamente, por sus diálogos. Lo que más me ha sorprendido es lo buenos que son sus diálogos.
Bueno, sus diálogos y sus actuaciones de voz. No obstante, esto último ya me lo veía venir, pues una de las razones por las que Dispatch llevaba mucho tiempo en mi wishlist era su elenco. Entre algunos de los integrantes del equipo encontramos a:
- Aaron Paul (Breaking Bad, Westworld, Black Mirror)
- Laura Bailey (The Legend of Vox Machina, The Last of Us II, Marvel’s Spider-Man)
- Erin Yvette (Hades II, The Wolf Among Us, Armored Core VI: Fires of Rubicon)
- MoistCr1TiKaL (Charles White)
- Jacksepticeye (Sonic Prime, River City Girls 1 & 2, Bendy and the Ink Machine)
- Travis Willingham (The Legend of Vox Machina, Critical Role, Lego Avengers)
- Alanah Pearce (V/H/S Beyond, Cyberpunk 2077, Gears 5)
- Lance Cantstopolis (Karate, Dancing, Actor)
- Joel Haver (Filmmaker, Actor, YouTuber)
- THOT SQUAD (músico: Pound Cake, Hoes Depressed)
- Yung Gravy (músico: Betty (Get Money), oops!)
- Matthew Mercer (Critical Role, Overwatch, Resident Evil 6)
- Jeffrey Wright (American Fiction, The Batman, Casino Royale)
Es una alineación de lujo repleta de grandes nombres con una trayectoria simplemente inconmensurable. A muchos de ellos ya los conocía de antemano y me esperaba una labor excelsa en el doblaje. No decepcionan. Más bien lo contrario: incluso sabiendo lo buenos que son, me siguen sorprendiendo. Cuando sumas esto al guion, el resultado es prácticamente inmejorable. Además, Dispatch se ha presentado con una novedad muy interesante dentro del mundo de las novelas visuales: se está lanzando en formato episódico.
Actualmente, solo están disponibles los dos primeros, pero tampoco es que necesite más: son brillantes. Así pues, como carta de presentación, puedo decir que lo nuevo de AdHoc Studio es un indispensable para quienes gusten de las visual novels, de los juegos que destacan por su escritura o para los entusiastas de las historias de superhéroes. También es muy humana, pues explora profundamente el lado más vulnerable de quienes dicen proteger la paz y la prosperidad.
Análisis de Dispatch: una novela visual que me ha enamorado con solo dos capítulos




Dicho esto, ¿qué podemos esperar de Dispatch? A nivel mecánico, el juego es bastante simple. Y no lo digo en el mal sentido. Es una cualidad inherente del género, aunque AdHoc Studios intenta darle un extra al gameplay agregando escenas interactivas con pequeños quick time events y una sección de gestión en la que actuaremos como líder de un equipo de supervillanos reconvertidos en superhéroes. Así pues, podríamos decir que es la combinación entre un juego de gestión humana y una novela visual.
Tiene su punto de estrategia, ya que es necesario determinar qué héroe es bueno para qué tarea antes de actuar, dándole un toque de tensión incluso a las secciones teóricamente más tranquilas. No obstante, podría entender que todavía no tengas muy claro de qué va el juego. Lo primero que necesitáis saber es que Dispatch nos cuenta la historia de un hombre sin poderes llamado Robert Robertson. Hasta hace poco era Mecha Man, un héroe de Los Ángeles que utiliza un traje mecánico para proteger a la sociedad.
No obstante, sus labores se ven interrumpidas después de que su traje de combate acabe destrozado en un enfrentamiento contra Electro, su némesis. Fuera de servicio, es contratado por RES, una agencia de superhéroes que necesita a alguien de su experiencia para intentar “salvar” a un grupo de héroes que no están teniendo buenos resultados. Indisciplinados, son la pura definición de caos. Su pasado como villanos los marca como las ovejas negras del equipo.





He aquí un apartado muy importante de la trama: ¿son quienes dicen ser? ¿Qué se oculta tras su identidad? En realidad, Dispatch es más que un juego en el que un hombre se convierte en el gestor de un equipo de héroes. Es una historia que explora el lado más humano de sus personajes, combinando sus identidades heroicas con sus dudas, miedos e inseguridades. Y esto es algo que ya he podido ver en tan solo los primeros capítulos.
Uno de los mejores juegos que he probado en años
Si empieza tan bien, no quiero ni imaginar qué ocurrirá cuando estén los siguientes episodios. Estos, por cierto, se lanzarán semanalmente. Cada siete días tendremos otros dos nuevos, y de momento hay confirmados ocho. Mi gran drama es que me parecen pocos. El juego me está gustando tanto que me encantaría que siguiese dándome contenido durante meses. Si me quieren dar 40 capítulos, me los meteré todos entre pecho y espalda, porque ya se han ganado mi corazón.
La escritura de sus personajes es excepcional, los diálogos son tremendamente buenos y el guion es muy sólido. Además, la sección de gestión le da mucha chicha. En esta, para que os hagáis una idea, tendremos que enviar a distintas misiones a nuestros héroes teniendo en cuenta sus virtudes (hay cinco parámetros: carisma, inteligencia, combate, fuerza y movilidad) que los hacen destacar en unas áreas u otras. Según lo bien o lo mal que lo hagamos, obtendremos distintas recompensas para ellos.


La gracia del juego recae, pues, en combinar ese factor de novela visual y lectura con toma de decisiones (algunas de ellas afectarán al devenir de Robert con sus compañeros, pero todavía no sabemos cómo) con la de título de gestión y estrategia, dando como resultado una experiencia realmente adictiva y entretenida pese a que no sea tan interactiva como un juego de acción o una aventura. No lo necesita: es casi perfecta tal y como es.
Creo que en mis palabras se puede inferir que me ha encantado, y esto no es solo porque sea un consumidor habitual de novelas visuales. Es porque se ha convertido en una de las mejores que he tenido el placer de probar en mucho tiempo. Por supuesto, si los siguientes capítulos no son buenos, todo se irá al garete, pero visto lo visto, dudo mucho que ocurra de esta manera. Las bases son demasiado buenas como para que se acabe estropeando por un par de malas decisiones.
Conclusiones


Eso sí, os aviso de que el juego contiene lenguaje adulto, violencia y contenido algo más explícito. Además, sus creadores nos avisan de que habrá algo de desnudez, entre otras cosas. Lo bueno es que tiene filtro de palabras malsonantes y puedes cambiar un montón de cosas. Por ejemplo, si no te apetece interactuar con las escenas, puedes hacer que vayan ellas solas.
En cualquier caso, y dejando esto a un lado, Dispatch me ha parecido una absoluta obra de arte. Cuando lo probé por primera vez, no pude parar de jugar y, para cuando quise darme cuenta, no solo me había comido los dos primeros capítulos de una sola sentada, sino que se me habían hecho las tantas de la noche sin que me diera ni cuenta.
Eso sí, los capítulos no son especialmente largos, por lo que no hablamos de un juego demasiado extenso. Mi esperanza es que, como se habla de una temporada 1, sigan dándonos contenido con el tiempo. Ahora mismo, es mi mayor deseo.


- La escritura en general. Tanto el guion como los diálogos y la trama son muy buenos.
- La actuación de doblaje es excepcional. Es de muy alto nivel.
- El apartado gráfico. Es un juego visualmente muy llamativo. Es como ver un cómic en movimiento.
- El formato de episodios te deja con ganas de más. Es doloroso tener que esperar, pero genera la tensión propia de una serie de TV a la que estás enganchado.

- El sistema de hackeo se queda un poquito corto… por decir algo.