Hay mangas que simplemente son buenos. Puedes dar muchas explicaciones: que si tiene un buen dibujo, que si la narrativa funciona, que si está bien estructurado… Al final, en cualquier caso, todo se resume a lo mismo: ¿Merece la pena? Algunas historias ocasionan dudas, pero de cuando en cuando aparece uno que no suscita duda alguna. Hajime no Ippo es uno de esos.
Para los amantes del spokon, es una alegría. Sobre todo porque no lo ha hecho solo. Si hablamos de clásicos que transmiten esa sensación, Eyeshield 21 tampoco se queda lejos. De hecho, es otra de esas series que son simplemente muy buenas. Dentro de su género, de lo mejor que hay.
Es más, diría que en España estamos viviendo una época muy buena en lo que respecta a los mangas deportivos. Además de obras con mucho tiempo dando de sí, llevamos otros tantos años disfrutando de éxitos más recientes como la todavía activa Blue Lock.

Con el paso del tiempo hemos ido recibiendo cada vez más novedades de un género que sigue creciendo en nuestro territorio. No obstante, cuando hablamos de él, «Hajime no Ippo» son palabras mayores. Con más de 1.000 capítulos en su haber, es uno de los mangas en activo más longevos de la industria.
Y eso no es fácil. Menos todavía con un manga de boxeo, un deporte que —históricamente hablando— tal vez no ha gozado de la popularidad de otras disciplinas. Y todo se debe a lo que ya he comentado al principio: es simplemente bueno. Muy bueno, de hecho.
Reseña del manga Hajime no Ippo n.º 12 | Portada, sinopsis y edición

Tras haber sido derrotado en su combate a muerte por el título contra Date, el presidente ordena a Ippo descanso absoluto por tres meses. ¡En ese momento, Kumi, la hermana pequeña de Mashiba, invita a Ippo a una cita! Al comienzo, Ippo estaba extremadamente emocionado ante la perspectiva de la primera cita de su vida. Sin embargo…
| Colección | Hajime no Ippo n.º 12 (serie abierta) |
| Autoría | George Morikawa |
| Género | Acción, comedia, deportivo, drama |
| Formato | Rústica sin solapas con s/cub. |
| Tamaño y páginas | 14,8 x 21 cm con 368 páginas en b/n |
| Precio | 16,95 € |
| Traducción | Héctor Angulo (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 17 de septiembre del 25 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Este doceavo tomo es solo un ejemplo más. Tras la derrota por el título, Ippo se enfrenta a uno de los momentos más complicados de su carrera. Frustrado por la derrota, intenta comprender cuál es la diferencia entre él y Date. No tarda mucho en descubrirla: él estaba dispuesto a todo por la victoria.
Hasta la fecha, Ippo lo ha dado todo, pero sin un objetivo tan claro. Su espíritu de lucha era grande, pero no tanto como el de un campeón y padre de familia que lo pone todo sobre el ring. Su vida depende de la victoria y se juega el todo por el todo en cada combate.
El deporte es algo más que grandes estrellas

Ippo no. Esto no significa que fuese a medias tintas. Simple y llanamente, todavía no ha llegado a ese punto. En este tomo, el púgil se enfrenta a un momento de inflexión: ¿Ama al boxeo lo suficiente como para levantárse una vez más o hasta aquí ha llegado su aventura?
El volumen n.º 12 resuelve esta duda mientras nos recuerda que una de las grandes virtudes de Hajime no Ippo está en sus secundarios. Mientras Ippo se sumerge en un proceso de reflexión, toman el relevo otros luchadores que no estaban teniendo tanto peso en la trama recientemente.
Es aquí cuando Morikawa-sensei nos demuestra cómo y por qué su manga ha logrado llegar hasta donde actualmente se encuentra. Lejos de dejar todo el peso de la trama en Ippo, reparte el peso de su mochila entre numerosos boxeadores. Va incluso más allá del gimnasio Kadokawa.

No es solo Takamura y compañía. Los demás, como Miyata, tienen mucho que decir al respecto y he ahí la gracia de Hajime no Ippo. No es la historia de un solo muchacho que ha descubierto la magia del boxeo. Es el día a día de todo un país volcado para con un deporte en una época concreta.
Lo hace, eso sí, con mucho respeto. Más allá del genio de Takamura, el autor es bastante cabal. Y esto lo sé tanto por este tomo como por el futuro. Lejos de hacer como en Oliver y Benji y su generación de prodigios capaces de devorar el mundo de golpe y porrazo, pone los pies sobre la tierra.
Nace el Dempsey Roll de Ippo, su técnica (no original) más icónica
El mundo es un lugar muy grande y hay estanques de todos los tamaños. Hay toda clase de deportistas y todos y cada uno de ellos tienen sus propias motivaciones. Hasta cierto punto, este tomo explica eso con Ippo como epicentro. Redescubriéndose a sí mismo como luchador, quiere encontrar su sitio. Su estilo.

Esa búsqueda de la fuerza sigue activa. Recordemos que nuestro protagonista boxea, entre otras cosas, porque quiere entender el significado de la fuerza más allá de lo físico. Su padre es el ejemplo que nos puso tiempo atrás: era fuerte, pero seguramente no era buen peleador. Era algo distinto.
El viaje de Ippo pasa mucho por esa incógnita que arrastra durante toda la serie. Ahora, no obstante, su boxeo va más allá de eso. Tras sufrir su primera derrota, conoce de primera mano la frustración que hay tras dar un gran esfuerzo y no llegar al objetivo deseado.
Quiere entender cómo y por qué ha ocurrido… y ponerle remedio. Para sorpresa de nadie, el protagonista decide seguir adelante con el boxeo y empieza a buscar la respuesta por sí mismo. No deja de lado su entrenamiento, pero le da más peso a su determinación.

Y es por esto, entre otras cosas, que el manga es tan bueno. En este tomo, Morikawa-sensei nos demuestra que es más que un gran dibujante que sabe crear peleas interesantes. Sus personajes tienen mucho más trasfondo del que podría parecer y esta una de las razones (que no la única) por las que me gusta tanto Hajime no Ippo.
Al igual que con Eyeshield 21, sigo pensando que es uno de los mejores spokon de la historia y volver a disfrutar de ella desde el principio solo está reafirmando esa sensación. Sin más, es muy buena, y lo único que hace es mejorar sin parar.


- El dibujo es muy solvente y tanto los planos generales como los escenarios y los personajes funcionan.
- La premisa es atractiva y el boxeo no es un deporte tan explotado en el mundo del manga.
- La narrativa es coherente, los dibujos funcionan y el ritmo es entretenido. Funciona en todos los niveles bastante bien.
- En España acaba de empezar, pero tiene más de 1000 capítulos y va a mejor. Lo sabemos con certeza.

- Aunque el ritmo es bueno, a veces es un poco lento.