Os dejamos nuestro análisis de Lost Soul Aside, un ARPG con toques muy adictivos y clásicos que destaca en la jugabilidad.
Tras un desarrollo que ha durado más de 11 años, por fin Lost Soul Aside está a la venta, y tenemos listo nuestro análisis. El primer trabajo de Ultizero Games en colaboración de PlayStation ha sido un camino largo y tedioso en su desarrollo, que comenzó con una única persona al frente.
De hecho, el trabajo final ha cambiado mucho a lo largo de esta década, quedando ya poco de lo que se mostraba en los primeros tráilers. Y es que la mano amiga de Sony ha permitido mejorar en muchos aspectos para hacerlo un título no solo mas sólido, sino también con personalidad propia.
Pese a tener referentes y una idea claramente basada en sagas como Final Fantasy o Devil May Cry, Lost Soul Aside convence por su vertiente jugable. Sin embargo, hay aspectos del juego menos llamativos o que no destacan en absoluto, como una trama bastante mas ausente. De todo estos aspectos y mucho más, os hablamos en nuestro análisis, seguid leyendo para descubrir que nos parece este JRPG que sin duda nos recordará a la edad dorada de los videojuegos.
Hasta el fin del mundo para salvarte | Análisis de Lost Soul Aside

Con Lost Soul Aside interpretamos a Kaser, un joven miembro de una organización que busca la libertad del pueblo a garras del Imperio. En mitad de un acto reivindicativo, el mundo recibe el ataque de un grupo de monstruos que busca hacerse con el control del mundo. En mitad de esta contienda, nuestra hermana pierde su espíritu, dando lugar a un largo periplo para rescatarla y salvar al planeta.
Por suerte, los demás miembros de la asociación nos echarán una mano. Aunque nuestra principal ayuda la prestará Arena, un dragón que ha estado en cautiverio durante los últimos cien años. Eso sí, el Imperio también quiere sacar tajada de todo este asunto, y si no teníamos bastantes problemas hasta el momento, estaremos envueltos en una guerra a tres bandas.
Como veis, estamos ante una trama con pocos momentos destacables, pero si muy llena de clichés asiáticos. Kaser destaca más por ser el típico héroe sobre humano que por su personalidad, que es una de las grandes ausencias del juego. De hecho, tampoco indagamos demasiado en el pasado del personaje más allá de la relación con su hermana. Aunque si nos dejamos llevar por alguna subtrama en algunas de las localizaciones que nos visitamos, pero muy de pada.
Como veremos más adelante, el juego es bastante lineal en jugabilidad y desarrollo, por lo que no deja margen para tareas secundarias. Si encontramos algunos coleccionables y retos opcionales, pero no nos separan demasiado de la trama principal. De este modo, la aventura nos ha durado 22 horas en la primera pasada, aunque también cuenta con algo de postgame.
Jugabilidad clásica y llena de adrenalina, su principal atractivo

Yendo directos al plato fuerte del juego la jugabilidad es sin duda lo que mejor que tiene para ofrecernos. El sistema de combate es frenético y con mucho movimiento, pero en especial con una buena respuesta por parte del protagonista. El movimiento es fluido y especialmente divertido, gracias al desarrollo que plantea.
Empezaremos controlando solo un arma, la espada, pero a medida que progresemos desbloquearemos tres tipos más: espadón, espada ligera y la guadaña. Cada una con un enfoque diferente, por ejemplo: el espadón hace ataques contundentes y lentos, pero muy fuertes, mientras que con otras armas podemos incluso atacar a distancia.
Si bien es cierto, cada arma puede estar enfocada a un enemigo concreto, pero lo que verdaderamente prima es que podamos jugar con el estilo que queramos. Además, cada arma tiene 4 variantes diferentes, hasta formar un total de 16. Por otra parte, al finalizar la aventura podemos incluso evolucionarlas, por lo que el total se queda en 48, nada mal.
Como decíamos, cada arma cuenta con su estilo de combate, pero el combo perfecto lo conseguimos gracias a Arena, que nos permitirá usar sus habilidades. Lógicamente, estas cuentan con tiempo de enfriamiento, pero si sabemos sincronizarnos, conseguiremos combos muy extensos. De hecho, con tan solo pulsar un botón podemos cambiar el arma que estamos usando. Por lo que hay muchísimas posibilidades para combinar ataques.
También hay que tener muy en cuenta los esquives y los bloqueos. En efecto, estamos ante un título en el que ser habilidoso esquivando y haciendo parry, puede llegar a hacer que tengas combates perfectos. Además, muchas veces los enemigos atacarán con ataques en área, por lo que habrá que sopesar seguir atacando o salir por patas. Aunque en general, hacer esquives perfectos es lo más asequible en este juego.
Enemigos y jefes muy potentes y con muchas posiblidades

Los enemigos en general nos han parecido muy variados y diversos, aunque en algunos casos se reaprovechan demasiado los modelados. Estos a su vez, presentan debilidades elementales, por lo que añade un toque rolero en el que tendremos que tener en cuenta también que tipo de arma usar.
Aunque sin duda el broche de oro lo ponen sus jefes, son muy abundantes hasta el punto de llegar a vérnoslas con uno detrás de otro. Pero lo mejor es que su diseño es variado y sus ataques únicos en cada caso. Podríamos decir que prácticamente no hay dos jefes iguales, y ha sido uno de sus principales enfoques en el desarrollo.
En definitiva, la jugabilidad ha sido lo más importante en nuestra experiencia, pero también lo más divertido y cinematográfico. Sin duda, abarca el 90% de nuestro tiempo jugando y que un título de 22 horas no se haga repetitivo en lo jugable, es importantísimo.
Retos opcionales que buscan ser el verdadero desafío de la aventura

No solo de jefes enorme se nutre la aventura. También hay muchos desafíos secundarios, como arenas de combates con objetivos que son un verdadero dolor de cabeza. Esto forma parte de los coleccionables del juego, ya que encontrarlos también es parte de la aventura. Eso sí, el verdadero reto viene después de completar la trama, ya que desbloquearemos las arenas de combate contra jefes, todo un desafío si vamos a por el 100%.
Si habéis jugado a Final Fantasy VII Remake, recordaréis su genial postgame, donde podíamos elegir a que capítulo jugar. Pues del mismo modo, podremos seleccionar que capítulo hacer en dificultad difícil, sirviendo también para recoger los coleccionables que nos falten. En esta dificultad, desbloquearemos también los objetos necesarios para mejorar las armas, al igual que los abalorios, por lo que en definitiva, hay alicientes de sobra para seguir jugando. Además, si superamos esta dificultad, desbloquearemos el modo Pesadilla, todo un reto.
En definitiva, el juego tiene elementos de sobra para potencial la rejugabilidad, aunque si es cierto que algunos compases de la aventura se hacen lentos. Aunque personalmente, nos encantan las aventura lineales, en este aspecto algunas zonas si se han hecho pesadas.
Escenarios bellísimos en un apartado técnico que hace aguas

Pasando al apartado gráfico, tenemos sentimientos encontrados en cuanto a que nos ha parecido. Por una parte, las animaciones de las escenas son pobres y muy limitadas por el uso de Unreal Engine 4. Al igual que las constantes caídas de fotogramas, que lejos queda de mantenerse estables, llegando a resultar muy molestas. La parte positiva, es que estas son abundantes durante la exploración, pero en combate se mantiene firme, pese a la mayor aparición de partículas.
Por otra parte, los escenarios si nos han parecido muy bellos y trabajados, con grandes fondos y muy variados en ecosistemas. En definitiva, nos ha parecido muy bonito y con personalidad propia, cuya exploración recuerda mucho a la de Final Fantasy VII Remake. Quizás esta es más lineal, pero los escenarios siguen contando con bifurcaciones en las que encontrar secretos. También hay partes del juego más abiertas, aunque menos frecuentes y no tanto como cabría esperar. Aunque en estos escenarios es donde casualmente hemos encontrado el mayor desempeño gráfico.
En definitiva, a nivel gráfico nos deja un sabor agridulce, que no mejora con el doblaje en inglés. De hecho, en pocas ocasiones nos vais a ver recomendar tan encarecidamente usar el doblaje en japonés como en este caso. Por suerte, mejora con la banda sonora, muy épica y acorde a un gran RPG de corte asiático, su verdadera salvación.
Por lo demás, gráficamente contamos con dos modos, rendimiento (que recomendamos únicamente) y calidad, el cual ni nos imaginamos como serán las caídas de fotogramas en él.
Conclusiones finales | Análisis de Lost Soul Aside



Lost Soul Aside no ha sido la sorpresa que esperábamos hace 11 años, pero si nos ha sorprendido gratamente en cuanto a jugabilidad, su gran aliciente. Tiene aspectos a mejorar en cuanto a rendimiento y a trama, pero nos gusta su desarrollo lineal, que hace honores a otros ARPG.
No sabemos exactamente si el fallo ha sido un desarrollo demasiado largo o si le ha faltado tiempo por estar hecho por 40 personas. En cualquier caso, las impresiones finales han sido buenas y nos han hecho disfrutarlo pese a sus fallos, de los cuales buena parte se podrían solventar mediante actualización.


- La jugabilidad es adictiva y tiene un buen desarrollo.
- Los escenarios son preciosos, en especial si te gustan cerrados y lineales.
- La banda sonora hace épico algunos momentos de la trama.

- Técnicamente necesita ajustes importantes.
- Algunos altibajos se hacen lentos.
- La trama no es muy destacable, al igual que el desarrollo del protagonista.