Hay maneras de darle incluso más vida a tu Nintendo Switch 2, y una de ella es haciendo de su mandos algo incluso mejor. Te lo cuento.
Pantallas protectoras, sistemas de refrigeración, maletas de viaje y portajuegos… Con NSW2 en pleno apogeo, he decidido completar mi colección con diversos accesorios que me permitiesen potenciar su portabilidad y potencial. No obstante, no podría haber completado mi setup sin algo imprescindible: manos. Más concretamente, hablo de adaptadores en formato mandos para los joy-con de Nintendo Switch 2, dos adaptadores con forma de semi-volante y una estación de carga.
Estos tres elementos son los que han completado mi nueva estación de juego en torno a Switch 2 y la verdad es que estoy bastante contento con el resultado final. En este caso, todo sea dicho, tampoco es que os pueda decir mucho. A nivel técnico y de diseño son simples, pero funcionan. Es por esto mismo que me centraré en contaros qué me han parecido antes que en cualquier otra cosa.
Así es como he mejorado incluso más los joy-con de Nintendo Switch 2: con accesorios para mandos y volantes


Respecto a los dos adaptadores con forma de volante, cumplen su función a la perfección. Son cómodos, son bonitos y te permiten ejecutar movimientos más fluidos y naturales cuando estás jugando a Mario Kart World (por ejemplo) con su función de detección de movimiento.
Además, como el pack viene con dos adaptadores, viene bien para jugar con un amigo más y echarte unas carreras. No son nada del otro mundo, mas logran cumplir con su cometido a la perfección. ¿Resultado? Si querías unos volantes tal y como me ha pasado a mí, están bastante bien.
En lo que respecta al adaptador de los joy-con para adoptar la forma de un mando tradicional, se parece al que viene con la propia Switch 2. Sin embargo, es algo más amplio, por lo que se adapta mejor a personas con las manos algo más grandes. Personalmente, me ha resultado bastante cómodo, así que estoy contento.



Además, viene con unas piezas traseras adicionales que le dan algo más de peso y similar la parte trasera de un mando convencional. Además de brindarles algo de protección adicional a los joy-con, recrean de manera más efectiva el sentimiento de controlador tradicional. Y viene con su propia conexión USB-C para cargar mientras juegas, así que genial.
También me han gustado y me parecen un accesorio interesante. En último lugar, la estación de carga. Esta es especialmente útil en dos circunstancias: cuando tienes más de un par de mandos y quieres ir rotando la carga sin necesidad de usar la consola o cuando pasas de dock a mando con cierta frecuencia.
En casos como este, tener una estación de carga (tiene cuatro clavijas, así que puedes cargar dos pares de mandos de manera simultánea) es bastante útil. En mi caso me ha venido muy bien porque me gusta jugar con el mando inalámbrico.
Y cuando me quedo sin batería, los enchufo a la estación de carga y juego con el mando sobremesa al tiempo en que roto con mi otro par de joy-cons. Haciéndolo de esta manera, siempre puedo tener las conexiones naturales de la Switch 2 original ‘disponibles’ para mandos con carga para así no gastar batería de más.