Uno de los mejores spokon de la historia sigue haciendo de las suyas. Os traemos nuestra reseña del tomo n.º 11 del manga Hajime no Ippo.
Ahora que Takamura ha defendido su título como campeón del peso medio, es turno de Ippo. El Dios del Viento se enfrenta a —sin lugar a dudas— su mayor desafío hasta la fecha. Eiji Date es uno de los boxeadores japoneses más completos que hemos visto a la fecha. Es un campeón entre campeones y aunque la trayectoria de Mauknouchi es casi impecable, frente a él se alza una montaña. Hoy os hablamos de ello en nuestra reseña de Hajime no Ippo n.º 11.
Y sin revelaros el resultado final del combate, puesto que esta situación puede darse gane o pierda, es un auténtico golpe de realidad. Hasta la fecha, Ippo se ha enfrentado a numerosos rivales muy duros. No obstante, ninguno ha sido como Date.

La mayoría eran jóvenes promesas, luchadores muy prometedores o púgiles con una trayectoria en ascenso. Date es diferente. Date es un campeón que sabe lo que es bajar al lodo y que ha bregado con mil y una situaciones diferentes.
Es la voz de la experiencia dentro del mundo del boxeo en el peso pluma. Es el referente de decenas de boxeadores y uno de los pocos japoneses en tiempos recientes que ha tenido el valor y la capacidad de desafiar al mundo.
Es único, y eso es algo que se nota en cada uno de sus golpes. En sus puñetazos hay más que orgullo. En cada uno de sus golpes está la fuerza de un padre de familia que se ha caído una y otra vez, pero que nunca ha dejado de levantarse. Y se nota.
Reseña del manga Hajime no Ippo n.º 11 | Portada, sinopsis y edición

¡Takamura logra defender su título de campeón de los pesos medianos con un esfuerzo titánico en el primer combate del carnaval de campeones! Ippo, al ver este combate, comprende la diferencia de peso entre los puños del rey y el retador. ¿¡Cómo podrá enfrentarse a Date, quien posee unos puños igual de pesados!?
| Colección | Hajime no Ippo n.º 11 (serie abierta) |
| Autoría | George Morikawa |
| Género | Acción, comedia, deportivo, drama |
| Formato | Rústica sin solapas con s/cub. |
| Tamaño y páginas | 14,8 x 21 cm con 360 páginas en b/n |
| Precio | 16,95 € |
| Traducción | Héctor Angulo (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 25 de junio del 25 |
| Reseñas | Volúmenes anteriores |
Es alguien que mira al mundo, algo que Ippo todavía no se atreve ni a imaginar. Es por esto mismo que Date, como rival, es un muro que Makunouchi debe superar más allá del ring. Es el momento de decidir si quiere ser un pez grande en un pequeño estanque o quiere abrir sus horizontes.
Es el momento de determinar si su pasión por el boxeo puede llegarle a aguas internacionales o se quedará para siempre en Japón. Se enfrenta a un momento muy importante dentro de su vida como profesional de un deporte de contacto más allá de su búsqueda del concepto de «fuerza».
Es hora de mirar al mundo

Y aunque entiendo que todo esto puede parecer demasiado abstracto, es muy importante. Es un golpe de realidad y un pequeño recordatorio de que el mundo es un lugar gigantesco y de que Japón, más allá de ciertos talentos, no es un país con una larga tradición de campeones mundiales o boxeadores de gran renombre.
En cierto modo, esa es una de las cosas que me gusta de Hajime no Ippo. El boxeo en el país está viviendo uno de sus mejores momentos, pero eso no significa que sean los mejores. La historia progresa muy a su ritmo y te enseña que el mundo es enorme.
Poco a poco la cosa cambiará, porque ya os aviso que Takamura ha sido concebido para derribar cualquier tipo de muro que el mundo le ponga frente a él. Pero es un caso único. Es un prodigio de esos que nacen una vez cada cientos de años.

Más que una generación repleta de boxeadores capaces de dominar al mundo casi sin despeinarse (tal y como sucedía con Oliver y Benji), es un manga que aborda la complejidad del deporte profesional con esa mezcla entre respeto y ficción que tan necesaria resulta en el mundo del deporte.
Soy consciente de que me estoy desviando un poco del tema, pero es que este tomo te hace reflexionar precisamente sobre eso. Ippo, quien no ha dejado de progresar desde que debutó, se enfrenta a la realidad de la manera más violenta posible.
Espíritu de lucha
Frente a él se yergue un titán aparentemente invencible que no solo se perfila como su rival más duro, sino que, pese a ser uno de los mejores boxeadores del país, cuando salió al mundo por primera vez, se fue apaleado y derrotado. Esta es su segunda vida.

Lo está dando todo para intentar desafiar de nuevo a esa realidad que le dijo que no era lo suficientemente bueno. Está enfrentándose a la edad y ha logrado definirse una vez como la cima del peso pluma, pero es que tal vez ni eso le sirva para mirar de tú a tú a los mejores luchadores del mundo.
Más allá del océano le espera una bestia todavía más peligrosa que cualquier novato que esté derribando muros a base de puñetazos. Ricardo Martínez es otro rollo y ni el propio Date, ese boxeador aparentemente invencible dentro del peso pluma, ha logrado derrotarle.
Es por esto mismo que, más allá del resultado (el cual conocemos en este mismo tomo) de la pelea, Ippo debe plantearse quién quiere ser, qué quiere hacer y cómo actuara a partir de ahora. Su vida está a punto de cambiar y tiene que decidir cuál será su siguiente paso.


- El dibujo es muy solvente y tanto los planos generales como los escenarios y los personajes funcionan.
- La premisa es atractiva y el boxeo no es un deporte tan explotado en el mundo del manga.
- La narrativa es coherente, los dibujos funcionan y el ritmo es entretenido. Funciona en todos los niveles bastante bien.
- En España acaba de empezar, pero tiene más de 1000 capítulos y va a mejor. Lo sabemos con certeza.

- Aunque el ritmo es bueno, a veces es un poco lento.