Estrenamos nueva serie con nuestra reseña de Los Reinos de la Ruina, una colérica historia de venganza de magia vs. tecnología.
Hubo un tiempo en que brujas y humanos coexistieron en paz. Dios, con la intención de crear un mundo en el que todos pudieran coexistir, le dio a las primeras la difícil misión de guiar a la humanidad. Consciente de que no las comprenderían por culpa de sus poderes, les dotó de una gran fuerza, pero no fue suficiente. Hoy os quiero hablar de esto y mucho más en nuestra reseña de Los reinos de la Ruina.
Todo empieza con una historia muy sencilla: la de un mundo en el que magia y ciencia coexisten. Un mundo egoísta en el que —una vez más— el miedo a lo diferente acaba degenerando en una (literalmente) caza de brujas. Al más puro estilo de los juicios de Salem, el manga nos recibe con la imagen de una ejecución pública por ahorcamiento.

Desde ese mismo momento, yoruhashi —autora— nos demuestra que el suyo no es un trabajo que se ande por las ramas. Directo, explícito y sangriento, no se corta un pelo a la hora de traernos secuencias bien cargadas de sangre y muerte. Desde ejecuciones públicas hasta genocidios, la mangaka hace de Hametsu no Oukoku una oda a la violencia y el resentimiento.
Algo lógico teniendo en cuenta que la humanidad ha decidido dar caza a las brujas por simple egoísmo. La envidia es su motor, pues eso de que ellas puedan usar magia no es algo que les plazca. Así es como Adonis, el discípulo de la gran bruja Chloe, realiza su proclama de venganza.
Tras observar en primera fila como el cuerpo de su maestra es consumido por las balas y como su cabeza es mostrada al público como un trofeo de caza, jura acabar con toda la humanidad. Culpables o no de su muerte, todos comparten el mismo pecado…
Reseña de Los Reinos de la Ruina n.º 1 | Portada, sinopsis y edición

Durante siglos, la civilización ha progresado gracias a la magia, un don que las brujas han utilizado para ayudar a la humanidad. Pero el conocimiento humano ha desembocado en una gran revolución industrial conocida como la Gear Expansion, que ha hecho que tanto la magia como las brujas se queden obsoletas.
El imperio de Redia es una gran nación que decide erradicar la magia y comienza una despiadada caza de brujas. Adonis es el discípulo de la archiconocida bruja Chloe, y se ve obligado a contemplar cómo la matan. Adonis jura vengarse, y usará todo su poder para derramar la sangre de sus enemigos.
| Colección | Los reinos de la ruina vol. 1 de 13 (serie abierta) |
| Autoría | Yoruhashi |
| Género | Acción, aventura, ciencia ficción, drama, fantasía, romance |
| Formato | Rústica con sobrecubierta |
| Tamaño y páginas | 13 x 18 cm con 178 páginas en b/n |
| Precio | 9,50 € |
| Traducción | Ayako Koike (Daruma) |
| Fecha de lanzamiento | 30 de junio del 25 |
Lo más curioso de todo es que hasta empatizamos con él. Aunque The Kingdoms of Ruin nos trae la historia de un joven capaz de asesinar incluso a civiles por culpa de su sed de venganza, no puedes odiarle. La escena inicial es tan bestia que resulta imposible no empatizar con él o, inclusive, disfrutar de su regreso.
La historia arranca más o menos unos diez años después de la muerte de su maestra. Tras una breve introducción y un rápido time-skip, nos trasladamos 10 años después de los eventos acaecidos. Tras un evento aparentemente aleatorio en una cárcel de alta seguridad, Adonis escapa.
Sed de venganza

Lejos de haber perdido su poder, estos 10 años encerrado le han servido para revisar la teoría de la magia hasta niveles nunca vistos. Por lo pronto, se convierte en una gigantesca amenaza capaz de destrozarlo todo a su paso. Empieza de manera simple. Busca destrucción y nada más.
No obstante, cuando conoce a una nueva y supuesta bruja que estaba también apresada —en teoría estaban extintas— se fragua ante él una nueva posibilidad: revivir a su maestra. Lo que parecía un sueño imposible se convierte en una ¿realidad?
No le da tiempo a investigar demasiado sobre el tema, pues el primer tomo se centra casi por completo en la destrucción que trae consigo nada más liberarse. Lejos de avanzar demasiado en su narrativa, el primer tomo de Los Reinos de la Ruina sienta las bases de su trama y nos ofrece unas cuantas secuencias de caos, muerte y violencia.

En otras palabras, empieza con gran empuje visual, pero poca chicha en el plano argumental. Sin embargo, trae lo suficiente como para generar cierto interés, pues es cierto que te deja con ganas de saber qué ocurrirá a continuación. El primer volumen está bien definido y es capaz de despertar nuestra curiosidad pese a su aparente simpleza.
Además, el ritmo es bueno. De lectura rápida, se entiende todo bastante bien a la primera. Mezcla con habilidad el concepto de magia y fantasía con el de tecnología futurista y contemporánea. Te trae teléfonos móviles para sentir cierto grado de afinidad, pero también armaduras que son puro sci-fi.
Y encaja. Encaja bastante bien. Los distintos conceptos que agrega poco a poco encajan como las piezas de un puzle no especialmente complejo, pero sí muy bien medido y entretenido. La sensación, como ya he dicho, es positiva.
Un manga con potencial

Además, el dibujo es atractivo. El diseño de los personajes no es especialmente rompedor ni novedoso. Tampoco trae nada especial, pero el trazo es limpio. Se disfruta y se deja leer. Tal vez no sea el más llamativo, pero acompaña bien a la historia que presenta.
En general, tiene el mismo ‘defectillo’ que la propia trama: de buenas a primeras se antoja un poco simple, pero tiene tiempo para madurar y demostrar de lo que es capaz. Como suelo decir, un único tomo sirve para poco más que presentar tu trabajo.
O lo que es lo mismo, es demasiado pronto para hablar y dictar sentencia, ya sea de manera positiva o negativa. Lo que sí os puedo decir es que las primeras impresiones son buenas y que aunque no tiene pinta de ser un manga capaz de romper la industria, puede aportar.
Es disfrutable, entretenido y llamativo. Tiene gancho y te deja con ganas de más. Por el momento, me quedo con lo bueno. Ya os diré con el tiempo si se mantiene, si mejora o si no es capaz de mantener el ritmo, pero de momento las sensaciones son bastante buenas.


- La premisa es atractiva. El manga empieza con buen pie.
- El dibujo es atractivo y fácil de entender.
- El ritmo y la narrativa funcionan. Genera interés.
- Te deja con ganas de saber qué pasará a continuación.

- Puede pecar de demasiado simple. Hay que ver cómo evoluciona.