Visión cosplayer #3: la mujer en el cosplay [I]

Primera parte de una charla en la que tratamos de hablar y exponer de la realidad que tienen que vivir muchas mujeres cosplayer...

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La mujer y el cosplay

Cosplay

¡Hola, muy buenas!

Tras una larga pausa, visión cosplayer está de regreso. Hoy hemos regresar con algo diferente: un coloquio sobre el cosplay y la mujer. Sin embargo, el desarrollo de este artículo me ha suscitado sentimientos encontramos, un estado de incómoda ambivalencia entre la tristeza y el entusiasmo. En lo personal, me apetecía mucho hablar del tema, y de ahí mi entusiasmo. Asimismo, soy consciente de que es triste que tengamos que hablar de ello… Pero lo importante es que estamos aquí, y que quienes os van a hablar de la realidad que se esconde no soy yo, sino quien debe hacerlo: ellas. Por tanto, y sin mayor dilación, quiero presentaros a unas amigas muy queridas. Sin su presencia, ayuda y colaboración, esto no habría sido posible.

Marta: Hola, buenas, yo soy Marta.

Lidia: Lidia. 

Bea: Beatriz.

Isa: Yo Isa, pero no voy a hablar demasiado [risas].

Laura: Y yo soy Laura.

Comenzamos

La mujer y el cosplay no son temas que se separen, en realidad, del feminismo y el machismo. La realidad es que van de la mano, mas es cierto que en este artículo intentaremos enfocarnos más en lo relacionado, concretamente, con el cosplay. De otra manera, podríamos desviarnos demasiado y terminar hablando de temas, aunque tan interesantes como el mencionado, diferentes. Hoy, por tanto, trataremos de centrarnos lo máximo posible en el cosplay teniendo en cuenta su relación con otros aspectos. Finalmente, y de forma resumida, me gustaría explicaros la organización del artículo: se dividirá en varias entradas, no solo en unas, con dos partes diferentes: la charla como tal y los posibles comentarios que surjan en torno a la misma.

La mujer y el cosplay: cosificación

Marcos [Mr]: Personalmente, considero que la cosificación y la sexualización dentro del mundo del cosplay, como tales, están ligadas a la forma en la que está concebida a la sociedad. No hay más. Todo el tema del canon de la belleza, si eres guapa vendes, etc. Ahora, ¿hasta qué punto creéis se ha integrado dentro del cosplay y a diversas valoraciones tales como «va con un cosplay que enseña, es una guarra»? Esa frase seguro que la habéis escuchado más de una vez.

Bea [B]: Sí.

Realmente, ¿existe una diferencia entre hacer un cosplay que enseñe, por las particularidades de dicho cosplay, y enseñar empleando un cosplay para ello? (Vamos a utilizar el término enseñar por designar al concepto de forma amplía y sencilla, aunque no sea el más adecuado).

B: ¿Empiezo yo?

Mr: Mismamente.

B: Voy a hablar yo, Bea [risas]. En primer lugar, has dicho que se ha traspasado la idea de la cosificación al mundo del cosplay. No es que se haya traspasado, es que, como parte de la sociedad, es inherente en cada uno de los actos que se hacen. En general, no es que haya afectado de una manera u otra, es que es su base se ha construido sobre esa base.

Mr: Es decir, parten de la misma base.

B: Sí.

Mr: No es un «contagio», proceden del mismo punto.

B: No proviene de un mundo paralelo, ni de Marte en el que no hay machismo ni capitalismo allí, ¿sabes? [risas].

Mr: Los frikis también somos personas.

Isa [I]: ¡Esa es la verdadera noticia! [risas].

B: Y… Lo de enseñar o no enseñar, ¿qué más da que una persona enseñe o deje de enseñar? El problema, a lo mejor, está en los ojos de quien lo ve, porque… por ejemplo: «es que está sexualizada». La persona no está sexualizada, el que está sexualizando es la persona que lo ve.

Laura [La]: Yo quiero seguir con esto. Si un hombre va enseñando el pecho, nadie le dice nada. No es un guarro, no es un putón, no lo es. El problema viene cuando es una mujer.

I: Porque ese tipo de preguntas no se hacen cuando un chico se hace un cosplay que enseña.

Mr: Lo realmente triste es que surja esa pregunta.

La: Exacto, exacto. O sea, realmente, yo, si hago eso, estoy haciendo lo mismo que puede estar haciendo un hombre. Un hombre que, por ejemplo, va vestido de Luffy, que va con todo el pecho el aire, pues está haciendo lo mismo que yo.

Mr: Y la gente no dirá nada o les dará igual, y si es una mujer quien lo hace, ese mismo cosplay

La: Ya está sexualizada.

Mr: Dirán que lo ha hecho para ir enseñando. Lo triste, en realidad, es que surja ese pensamiento.

Lidia [Li]: Bueno, habrá gente que lo piense y gente que no.

Mr: Claro, claro. Es un buen momento para avisar, y recordar, que aquí se van a trazar generalizaciones. Obviamente, somos conscientes de que no todo el mundo piensa así, pero entended que es una generalización porque si no… ¡Vamos a estar haciendo puntualizaciones, asteriscos, comillas por todas partes! [risas].

Li: Yo, hay una parte, cuando has dicho.

¿si la mujer se hace un cosplay con menos ropa es por qué quiere enseñar más?

Mr: Matizo, no es que esa sea mi opinión, pero sí que se escucha con mucha frecuencia. Por ejemplo, sucede mucho con Jessica Nigri, por poner un ejemplo.

Li: Influyen muchísimas cosas. Hay personas, por ejemplo, que se asan con nada y, si llevas un montón de kilos de worbla, o lo que sea, la armadura… te asas al final. Sí ella se quiere reducir el cosplay, sabes, si quiere estar más fresca, no significa una cosa u otra. Que a lo mejor utilice también el cosplay y lo cambie porque lo quiera hacer más como a ella le guste, porque muchos cosplay digamos que, a lo mejor, se modifican en estilo steam-punk, o algo, «porque a mí me gusta mucho el steam-punk y me lo hago así».

Pues si a ella le gusta hacerlo según su idea de femenino o su idea de cómo ella lo quiera, entonces lo modifica y lo hace así, pero eso no significa que quiera enseñar cacho. Simplemente, que le gusta vestirse de esa forma; no quiere enseñar para que la gente la vea, simplemente es porque a ella le gusta.

Mr: ¿El problema es que la gente concibe se ha quitado parte del cosplay para enseñar más y no porque le guste más así o porque pase calor, no?

Marta [Ma]: Sí, pero por ejemplo, ahora surgen todos los eventos de verano [la entrevista se realizó a principios de julio, pero por diversas problemas técnicos, no se ha podido sacar hasta ahora]. Todas las chicas vamos a ir, por ejemplo, a la Summer Freak, con un cosplay bastante fresquito, y entonces van a surgir comentarios tipo «es que tú vas de putipikachu». No, voy de Pikachu versión bikini. Estamos a cuarenta grados y no me voy a ir con un traje, entero amarillo, asándome de calor.

B: Quiero hacer un inciso. Da igual si quieres enseñar cacho o no quieres enseñar cacho, ¿qué problema hay? Cada persona hace lo que quiere… Es que no necesitas una justificación para quitarte ropa. Si te quieres quitarte ropa, te la quitas, y punto. Igual que cuando veníamos aquí, de camino, y hemos visto a un montón de tíos sin camiseta, en la calle, en el centro de Murcia. Eso, nosotras, no lo podemos hacer, porque nos tachan de perras para arriba.

Mr: Básicamente, se ha extrapolado la idea de «llevo menos ropa porque quiero que me miréis, quiero enseñar cacho» cuando, en realidad, considerarlo de dicho modo (disculpad la expresión) es una gilipollez.

Ma: También es verdad que hay que tener en cuenta que el sexo, y todo lo que eso conlleva —desnudos, y tal— sigue siendo un tabú. Entonces, claro, el cuerpo de un hombre no es tan sexual porque está más acostumbrado a ser enseñado, y el de una mujer siempre ha tenido ese punto pudoroso, y es algo que estamos intentando cambiar. Por ejemplo, Jessica Nigri no es solamente una cosplayer: es una cosplayer, es una modelo de lencería… es una cosplayer muy buena cuando se hace las armaduras. Entonces, ¿por qué solamente es buena cosplayer cuando te haces armaduras o trajes de la leche? ¿No puedes llevar un buen cosplay con lencería si la caracterización es buena? Mientras que se mantenga la caracterización del personaje… Otra cosa es que me dijeras «es que yo hago de Harley Quinn con lencería y me pongo una peluca medio pelirroja» y… [risas en general].

La: ¡Y eso pasa con lencería y sin lencería!

Ma: Eso tampoco, pero una vez que se respete lo que es el cosplay, ¿por qué no puedes caracterizar el personaje como te de la gana?

La: Aparte, yo creo que hay un tema ahí. Por ejemplo, a mí me gusta hacer, personalmente, cosplay con poca ropa porque soy una persona muy calurosa —que es algo que se comentaba antes—. Y yo siempre me estoy quejando del calor, es una realidad. Y aparte, me gusta, porque me veo muy bien, muy guapa yendo así. También hay una base de terapia de choque: yo, durante muchos años, he tenido muchos problemas de autoestima, como casi todas las mujeres, porque nos han metido unos cánones, unas cosas, y tal, y, de repente, un día me levanto y digo «me da igual lo que piensen los demás, en qué canon me quieran meter, y voy a hacer con lo que realmente me siento guapa».

Y me siento guapa vestida de una manera, con el cosplay en este caso, tengo «tapados» y «descubiertos», y me siento cómoda con los dos. Pero es que no lo estoy haciendo «oh, mira es que como enseñas, que tal». Lo estoy haciendo porque realmente me siento cómoda y es algo por lo que yo he luchado, personalmente, conmigo misma, para sentirme cómoda. Entonces, no voy a soportar que ahora me vengan cuatro imbéciles a decirme «viene a enseñar, viene a enseñar». Bueno, cuando hayas pasado tú por lo que he pasado yo con mi cuerpo, para quererme a mí misma, entonces me hablas; cuando tengas ese proceso, lo dices.

Mr: Realmente, lo peor de todo el asunto, y ya lo he dicho varias veces a lo largo de la entrevista, es que surjan debates, preguntas y comentarios sobre todo esto, ¿cierto? No hay, realmente, una necesidad…

Li: Da igual que vaya muy vestida o no. No tiene nada que ver con que vayas «destapada» o «tapada». Destapada, lo mismo te lo dicen más veces, pero yo me acuerdo que, cuando fui de Batman, para mí fue un trauma, y mira que me encanta. No sé por qué, la gente empezó a decirme de todo. ¿Por qué? Porque tengo tetas. Pero yo voy de Batman, eh, y de Batman enseñaba el cuello, y nada más. Me llegaron, incluso, a tocar hasta las tetas, una tía, y a agarrarme.

Me llegaron a hacer un montón de comentarios, mirándome el culo, que si no sé qué… Un montón de hombres diciéndome «¡Huy! ¡No sé qué! Yo soy tu Joker si quieres»… Ese tipo de comentarios, y así durante todo el salón. Yo iba con un grupo de la Liga de la Justicia, ¿por qué me estaban diciendo a mí cosas? Y además, si me decían Batwoman yo les decía «no, mira, resulta que si te has leído algún cómic sabrás que no voy de Batgirl ni de Batwoman, porque tienes que ver mi traje y saber que voy de Batman, ¿por qué? Porque llevo la camiseta gris, el logotipo de Batman. Voy igual».

Mr: Simplemente, vas de Batman.

Li: Exacto. Ah, pero entonces me decían que, pero si tienes tetas, es que vas de Batwoman o Batgirl. No. Es que el traje es Batman, pero yo no puedo hacer nada con mis tetas. O sea, yo no puedo cortarlas porque a ti te apetezca. Y, aun yendo completamente tapada, la verdad es que me sentí increíblemente incómoda con ese traje, y me lo he puesto solamente una segunda vez… Y, la verdad, es que cada vez que me lo pongo…

Mr: Vas con un miedo…


Bueno, y hasta aquí la primera parte de la entrada. Mañana, aproximadamente sobre la misma hora, tendréis a vuestra disposición la segunda parte. Lamentamos tener que cortar la charla, y la entrada, en este punto, pero hemos querido tratar de confeccionarlo de la manera que hemos considerado más adecuada y sencilla para su lectura.

¡Un saludo, nos leemos!

edit: Aquí la segunda parte.