Visión cosplayer #2: qué es, y lo mejor y lo peor del cosplay

¿Qué significa ser cosplayer? ¿Qué es lo mejor y lo peor del cosplay?

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¡Segundo round!

¿Cuál es el significado del cosplay? Buena pregunta, pero de difícil respuesta. Ha pasado poco más de mes y medio desde la primera entrada de esta nueva sección, mas por una buena razón. El tema que hoy traigo a colación es, ciertamente, un tanto complejo de sobrellevar. Lo que debía haber sido una breve introspección pronto se convirtió en algo más. Si os soy sincero, este artículo me ha costado bastante redactarlo. No ha sido sencillo, y en más de una ocasión me sentí carcomido por la… Tenía muchas ideas, pero no estaba seguro de cómo plasmarlas sobre el papel. Finalmente, decidí que la opción más obvia era la más adecuada.

¿Cómo podía hablaros sobre el cosplay de manera objetiva? Al final me di cuenta de que no podía. No se trata, simplemente, de un hobby o un pasatiempo. No, el cosplay puede llegar a ser algo más. La cosa es que, en realidad, para cada persona tiene un significado, un valor, una importancia diferente. A raíz de ese pensamiento traté de hablar con numerosos conocidos sobre el tema, mas no fue fácil. No es tan sencillo como parece quedar un día y empezar a hablar sobre el tema así, sin más. El tiempo no siempre lo permite, y en otras ocasiones este acompaña, mas no sabemos aprovecharlo.

Incluso, aún cuando lo hacemos, la libreta y el bolígrafo no son buenos compañeros. Fue por eso que, al final, decidí que lo importante no era trazar un compendio de citas y opiniones. Preferí, simple y llanamente, hablar de todo aquello que siempre hemos hablado. Hoy, por lo tanto, no soy yo quien escribe, no. Hoy escribimos nosotros.

¿Qué significa para ti ser cosplayer?

Cosplay de JoJo's Bizarre Adventure
Jotaro, de JoJo’s Bizarre Adventure (JrNagato cosplay)

La primera pregunta que me formulé fue esta, y no me resultó sencilla de responder. Mentiría si os dijese que no terminé cuestionando a conocidos varios sobre el tema, pues fue así. Al final me di cuenta de que, en líneas generales, un cosplay no es un simple disfraz con el cual vanagloriarse del reconocimiento ajeno. En realidad es algo mucho más infantil, pero en el buen sentido. ¿Queréis que os lo diga en palabras sencillas? Es volver a ser un niño. Cosplay es, en cierto modo, volver a soñar.

No es, por desgracia, siempre igual. Los tiempos han cambiado, y ahora ser freak está de moda. Con el paso de los años, nosotros, esa pequeña minoría que era observada con lupa y grillete, nos hemos dado a conocer. ¿El problema? Que nuestro mundo ya no es tan nuestro. Al final, nos han invadido, pero eso es bueno. Gracias a esa invasión, a esos llamados poser, ya no parece tan malo. Ahora, ¿sabéis qué? Es muy fácil reconocer a los que lo llevan dentro y a los que no. Hice una pregunta, y las respuestas que obtuve fueron de lo más variadas. La idea en general que pude sustraer, sin embargo, fue muy similar en muchos casos: el cosplay es un medio, no una herramienta. A continuación, una seudocita que, más que cita, es una reflexión de todo aquello que me han contado.

El cosplay es la posibilidad de representar a los héroes de tu infancia. Cuando te pones el antifaz, ya no eres María o José, eres Saber, eres Marcus Fénix, eres Cloud Strife, eres Chihiro, eres… Eres quien quieras ser. El cosplay es sumergirte en un mundo de fantasía, en un mundo que te pertenece solamente a ti y a nadie más. Cosplay es, simple y llanamente, una forma de evadirse de la realidad. Es un hobby, un pasatiempo que, en algunos casos, puede llegar a ser algo más.

Para algunos es un pasatiempo, un modo de escapar de la realidad, y para otros es algo más.

¿Qué es lo mejor del cosplay?

Merida, de Brave (Lidia SanRome Cosplay)

¿Queréis que os sea completamente sincero? Lo realmente importante del artículo no se encuentra en este apartado, sino en el siguiente. Pese a todo, lo dicho en las presentes líneas es realmente útil para introducir lo que vais a leer a continuación. En líneas generales, asimismo, habría podido destacar decenas de cosas buenas, pero me he remitido a tres: la gente, el reconocimiento y los nuevos horizontes.

¿Por qué la gente?

Porque todo el mundo me lo dijo. Una de las facetas más amables del cosplay es la gente que conoces, pero también es una de las peores bofetadas que te pueden dar. Por el momento, me centraré en lo bueno: siempre es positivo conocer a nuevas personas, y siempre es divertido compartir un hobby con ellas. El cosplay implica sumergirse en un mundo completamente diferente a lo que uno acostumbra. Es, en cierto modo, romper con la rutina. En mi caso personal, hay mucha gente a la que he tenido el placer de conocer gracias al cosplay. Los salones del manga, en realidad, tienen mucho que ver con este aspecto, pero… ¡Nunca habría sido lo mismo sin la botella de Singed a mis espaldas!

El reconocimiento

Esta parte, en realidad, no necesita demasiado para ser explicada. Es cierto que cambia en función de la persona, pero en líneas generales, ¿a quién no le gusta que le reconozcan su trabajo? Siempre resulta agradable que alguien te diga lo bien que te ha quedado algo, que te pidan una foto o, simplemente, charlar de los pormenores del trabajo realizado. En realidad, es una ventaja nacida de la propia gente, y es mucho más frecuente de lo que parece. Muchos se reirán, pues suelo decirlo, pero ¿a quién no se le hinchan las costillas de ego cuándo le piden una foto? Es divertido y gratificante. Por un segundo, y tal vez sea por eso, somos protagonistas, y eso nos encanta.

Nuevos horizontes

Seré breve: ¡Aprendes una barbaridad! Todo cosplayer que se precie acaba siendo un maestro artesano con la capacidad de coser, modelar y lijar. El mejunje Art Attack ya no es un simple un recuerdo, y los patrones pasan a ser algo más que simples mapas sin sentido. Uno de los aspectos más positivos, en realidad, es el hecho de que se aprende mucho de muchas cosas.

¿Qué es lo peor del cosplay?

¿Qué es lo peor del cosplay?

Sinceramente, creo que uno de los peores aspectos del cosplay es la gente. Muchos estarán de acuerdo conmigo en esto: la gente es lo mejor y lo peor que tiene el mundo del cosplay. Visto desde fuera todo parece maravilloso, pero también hay aspectos muy… cuestionables.

Envidia

Ya nos lo decía Gotrek:

Mira, que lo primero para el cosplay es divertirse. Esa gente que yo veo ahí con esas envidias, esos atacarse, ¿eso por qué? Sí esta haciendo lo mismo que tú, *********, que estás nada más que para divertirse y hacer una cosa guay. O sea, déjalo y en vez de atacar, decidle: Oye, tío, mira esto que tienes aquí por qué no le pones para arreglarle esto que se te va a quedar mejor en vez de decir «¡qué mal, qué mal!». Los reventaba [risas]. ¡Ya está! Es lo único que tenía que decir.

La envidia es el mal que corroe las entrañas del cosplay, y siempre será así. ¿Es cosa de amor propio o es algo más? Sinceramente, ni lo sé ni me importa. Hay cosplayers que quieren el cetro y la corona a cualquier costo y… ¿Para qué? Da igual lo que diga, pues en realidad se explica solo. La envidia es el germen que infecta a la comunidad, y por desgracia ha logrado calar muy hondo. La crítica destructiva, los malos rollos, la tensión y la mala baba están ahí, y es una…

He llegado a ver, por culpa de esto, cosas increíbles. He llegado incluso a ver como gente, por «accidente» lo mismo es que yo soy un mal pensado, ¿quién sabe?—, boicoteaba y rompía partes del cosplay de otras personas junto antes de un concurso. Te dan ganas, sinceramente, de mandarlo todo a la gran M. Da igual si es nivel amateur o profesional, pues está en todas partes: foros y páginas de Facebook, Twitter, salones del manga, grupos de WhatsApp… La proliferación de las redes sociales —qué profundo me ha quedado, ¿verdad?— y la incesante búsqueda del reconocimiento han terminado por consumir algunos de los aspectos más bonitos del cosplay.

¡Empatía! ¡Sí, fak! ¡Empatía!

A ver, a ver… ¡Me estoy encendiendo, y no quiero! Os quiero hacer una pregunta, a todos: ¿Qué hacéis cuando veis a alguien comiendo? ¿Le pedís que os haga una foto a vosotros mientras os traen el postre? Sinceramente, lo dudo mucho. Da igual las pintas que tenga un cosplayer, que no es un mono temático ni está ahí para complacerte. Detrás de las armaduras, los casos y los vestidos ahí una persona que está pasando, probablemente, un rato muy pesado. Llevar un cosplay, en muchos casos, cansa, y mucho. Si ves a alguien comiendo, o descansando un rato… ¡Dale un poco de espacio!

Parece de sentido común, pero no lo es. Da igual si me remito a casos personal o de amigos, pues siempre pasa. Hay cosplays muy incómodos y que apenas dan movilidad, ¿de verdad no podía esperar esa foto? Sí, nos encanta que nos pidáis fotos, pero hasta cierto límite. Bien es cierto que muchas personas no lo hacen con mala intención por no decir nadie, pero… Un poquito de sentido común, por favor.

A ver, ¿por qué tocas?

Amador Rivas es un genio, y nadie lo sabe. Parafraseando al Capitán Salami, ¿realmente necesitas tocar? Lo extrapolo, asimismo, a dos sentidos: persona y cosplayer. En primer lugar, hay mucha gente a la que no le gusta el contacto físico con desconocidos. Tengo la suerte de no ser así, y que me da igual, pero sé que no todo el mundo es igual. Esto, además, empeora en el caso de las mujeres. Lo siento, babosos, pero os odio. Que una chica lleve un cosplay de Ahri, Hiedra Venenosa, Sakura o de lo que sea no significa que podáis coger de la cintura o el hombro porque os dé la gana. También les pasa a los chicos, pero también es verdad que no es tan frecuente.

Por otro lado, y por desgracia, los abrazos gratis han terminado por convertirse en una especie de estrategia subversiva que pretende romper con los esquemas de aquello a lo que llamamos «respeto». Si alguien va a darte un abrazo, perfecto. Si no, no lo fuerces. Un conocido mío, por poner un ejemplo, llevaba un cosplay de Koro-Sensei. Un día, durante un salón del manga, se vio en la tesitura de abrazar o ver roto su cosplay porque, aunque decía que no, le forzaban a hacerlo hasta el punto de que peligraba la integridad de su cosplay. Además, ¿por qué tiene que verse en la obligación de abrazar a un desconocido? No quiero seguir hablando del tema, pues es demasiado controvertido, pero… No es agradable.

Por otro lado, «¿por qué tocas?» también se puede extrapolar a los complementos y el atrezo. Las espadas, arcos, coronas, copas, máscaras, laudes, etc. de cosplay no son juguetes. Son, por norma general, partes del cosplay que cuesta mucho trabajo hacer. Si te dejan tocarlo, perfecto, pero no toques sin consentimiento, porque muchas veces esas cosas se rompen con mucha facilidad.

¡Hasta la próxima!

Bueno, hasta aquí el segundo articulo de Visión Cosplayer. Espero que os haya gustado, y también espero volver a veros pronto. Cualquier comentario, ya sabéis, aquí estamos. De hecho, es muy probable que vuelta a acometer algunos de los presentes temas, pero ya otro día. Por hoy, la verdad, he tenido suficiente.

Nuevamente, y antes de marcharme, quisiera recordaros que podéis enviar vuestras fotos de cosplay a freakelitex@gmail.com con el asunto «COSPLAY». Si deseas ser mencionado, no olvides agregar en el cuerpo del mensaje los datos que quieres que figuren junto a la foto. Por último, quiero agradecerle a María Lara Fotografía por dejarnos usar la foto de portada, y a Lidia SanRome Cosplay y JrNagato cosplay por las fotos empleadas en el artículo.

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