Los Serrano: por fin se desvela la razón de que eligieran ese final

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La gran mayoría de los españoles y muchos otros en diversas partes del mundo vivieron muchos años enganchados a la televisión disfrutando y sufriendo con los devenires que el destino le tenía preparados a Los Serrano.

Esta es una de las grandes series españolas de todos los tiempos. Diego, Fiti y Santi nos dieron muchos de los momentos más graciosos que hemos vivido en nuestros salones. Pero también hubo tiempo para el drama de la mano de los más adolescentes. Sin embargo, como buenos seriéfilos, sabéis que todas esas risas y ese sufrimiento no vienen solo de la mano de los actores, sino que, la mayor parte de la culpa, es de los guionistas.

Precisamente estos fueron quienes determinaron que el final de Los Serrano ocurriera como todos vimos: un sueño. El tan odiado, pero nunca olvidado sueño de Resines.

Los Serrano

Así es, como todos recordáis, la vida de Los Serrano dio miles de vueltas hasta que, al fin, vino a terminar de una de las formas más sorprendentes de todos los tiempos. Y no precisamente para bien… ¿Cómo puedes poner punto y final a una serie de ese calibre, que ha dado tantos giros y nos ha acompañado tantos años, diciendo que todo había sido un sueño del protagonista? Antonio Resines, actor que da vida a Diego Serrano, protagonista de ese sueño, nos lo explica.

La explicación de tan inesperado final es mucho más sencilla. La cosa se había ido liando capítulo a capítulo. Se les había ido tanto de las manos que no había forma humana de rematar aquello y algún iluminado dijo: ‘¿Y si hubiera sido un sueño?’. Y así se quedó.

10 años hemos tardado en conocer una explicación sobre este final y seguramente no pille a muchos de sorpresa. Vamos, que se veía venir… Una vez más, los queridos guionistas haciendo lo que haga falta con tal de alargar una serie porque da dinero. Cosa que no es que me parezca mal, pero si no tienes ideas, mejor acabar en un buen momento que no emitir y emitir y girar y girar… Para luego no saber ni cómo salir de tu propio enredo.