El oscuro devenir del anime, segunda parte

El camino que está siguiendo la industria y sus posibles repercusiones

975
0
Compartir

El devenir del anime, segunda parte

Anime

Tiempo atrás, comencé a desarrollar un concepto, una pregunta, que hoy día me sigo formulando. Fueron numerosa las conversaciones que mantuve con conocidos, mas la conclusión nunca fue clara. Aquella pregunta que me formulaba seguía ahí, rondándome la cabeza. Algunos alegaron que se trataba de modas. Otros decían, sin embargo, que sí, que tenía razón, que la cosa iba de mal en peor. Ya fuese con amigos o conocidos (agradecimiento especial a los chicos de Otakus España), fueron horas dialogando sobre el tema. La respuesta que esperaba encontrar, empero, nunca llegó. Todo esto me llevó a considerar que, tal vez, estaba equivocado. Ciertamente, no habría sido una idea descabellada. Hablé sobre un tema muy subjetivo y controvertido, lo admito.

Muy a pesar, sin embargo, fui contrastando datos, revisando y anotando. De hecho, todo esto me llevó a asimilar una idea: considero que el anime va a peor porque soy muy exigente. Es posible que pertenezca a la generación del 93 y no haya vivido de forma simultánea los grandes éxitos de la historia, pero sí que me crié con ellos.

Me vi inmerso en el mundo del anime y el manga desde mi más tierna infancia, y esto me ha hecho muy reacio a ciertos cambios. Sigo pensando, por todo ello, que el anime va a peor. La calidad argumental es aquello que debe ser el eje de toda serie, su punto fuerte. Ahora, pese a todo, y tal y como ya os dije, la animación lo es todo. El atractivo sigue siendo el punto fuerte de una serie, y eso, francamente, es un error. Por eso, mi pregunta sigue siendo la siguiente:

¿Qué está sucediendo con el anime?

En primer lugar, y para contrastar las opiniones que aquí estoy emitiendo, os presentaré una serie de tablas. Además de omitir especiales como las OVA o las ONA, me gustaría resaltar un par de cosas. En primer lugar, que se trata de una tabla subjetiva, pero que persigue la mayor objetividad posible. Además de incluir prácticamente todos los ecchi por año, traté de adjuntar las series más relevantes o más vistas. Las series harén, por otro lado, no las destaqué en otro color, puesto que estas siempre han estado muy presentes. En azul claro, las series ecchi o cuyo contenido ofrezca una clara muestra política de «enseñar» como objeto de venta.

Entre los años 2000 y 2003

2000-2003

Ojeando a simple vista la tabla, son muchas las grandes series que uno se puede encontrar. Mushrambo, Yu☆Gi☆Oh!, Grappel Baki, Digimon Tamers, Full Metal Panic!, Mobile Suit Gundam Seed, Bobobo, Chrno Crusade, Naruto, .hack//Sing, etc. son solo algunas de ellas. Lo que me gustaría resaltar de esta lista, empero, no son las buenas series que hay, porque las hay. Por el contrario, quiero resaltar las series catalogadas como ecchi. Además de ser muy inferior en número (tened en cuenta, por otro lado, que las mencioné todas, fueran o no relevantes), muchas son de calidad.

Love Hina, por ejemplo, es una de las comedias románticas más aclamadas de su tiempo. De hecho, hoy día sigue considerándose como una gran serie; en lo personal, es un anime que me encanta. Vandread, por otro lado, contiene una cantidad de ecchi minúscula, casi anecdótica. Chobits es muy similar a Love Hina, aunque bien es cierto que Ikkitousen, por ejemplo, es caso aparte. El resto de series, ya sean más o menos populares, ¿las conocéis? Es posible que algunas sí, pero otras tantas son bastante irrelevantes, ¿cierto?

¿No os queda claro? Bien, continuemos.

Entre los años 2004 y 2006

2004-2006

En este espacio de tiempo, la tónica sigue siendo muy similar a la de años anteriores. Como dato, cabe mencionar que el número de animes harén comienza a crecer exponencialmente. Pese a todo, y sin ser algo recurrente, comienzan a mostrarse los primeros síntomas. Series como Zero no Tsukaima, muy afamadas y queridas por el público, comienzan a recurrir al ecchi como elemento comercial. Esta serie en concreto, por ejemplo, siempre gozó de buena salud en lo que a términos de popularidad se refería. ¿Por qué, pese a esto, recurrió al ecchi como arma de ventas?

Básicamente, la estética de los personajes no es algo tan importante. La mayoría de las series mantienen una línea estable frente a la de años anteriores, pero algunas cosas comienzan a cambiar. Por ejemplo, Amaenaide yo!! Katsu!! Estamos ante una serie con un argumento muy plano, unas tramas bastante malas, pero con unas protagonistas muy atractivas en el plano estético. A diferencia de otras series, probablemente, mejores, obtuvo una secuela, mas ¿por qué? No era especialmente buena, pero vendía. Se comenzaba a contemplar el ecchi, y el enseñar carne, como un arma comercial.

Con la siguiente tabla vamos a dar un salto en el tiempo, pues no quiero aburriros con más y más tablas que solo muestren esta evolución. Nos vamos a ir, directamente, a estos últimos años de anime.

Entre los años 2014 y 2016

2014-2016

En primer lugar, quisiera resaltar que, a mi modo de entender las cosas, la calidad ha descendido. Empezamos a comparar, uno por uno, todos los animes producidos, y… Repito, es una opinión personal, pero creo que estas series, no tan antiguas, ganan, y con bastante ventaja. Ya no es solo que la calidad argumental me parezca superior, sino que eran series bastante más novedosas. Sí, innovar es difícil, así que eso podríamos tenerlo menos en cuenta.

Ciertamente, otro de los problemas radicales es que, mejora de calidad de animación aparte, los personajes se han vuelto mucho más… perfectos. Son, en casi todas las series, mucho más atractivos. Si miráis una por una las series de esta última tabla, podréis comprobar que casi todos tienen protagonistas físicamente muy atractivos. No game no life, por ejemplo, es una serie que me encanta. La trama y la idea me parecen geniales, y recurren al ecchi, ¿por qué esto es necesario? De Haikyuu!!, por ejemplo, ya os hablé el otro día.

Es importante resaltar que resulta muy complejo colocar todas las series, así como comprobar que las no ecchi no contengan ecchi. Pese a todo, he obtenido unas cuantas conclusiones. En primer lugar, y de forma muy obvia, es que, en la actualidad, se emiten muchos más animes que hace unos cuantos años. Eso es lógico, y de agradecer. Empero, si revisamos uno por uno los títulos de los tres últimos años, se observa que el número de series que se centran en el puro exhibicionismo han aumentado, y mucho.

Dibujo vs. argumento

De esta segunda parte del artículo, que no última, he obtenido una serie de ideas bastante claras. Me gustaría resaltar todos mis pensamientos con los datos que yo mismo os he planteado. He tardado varias horas en organizar y recopilar todas esas series, y os puedo asegurar que ahora estoy más preocupado. No se trataba de simplemente copiar y pegar el título, sino de comprobar.

De hecho, lo que he podido observar es que, con el paso de los años, me encontraba, cada vez, menos series de esas que me emocionaban. En 2004, 2005 y 2006, por ejemplo, no paraba de soltar comentarios tipo «Dios, esto es un clásico» o «la leche, esta serie me encantaba». No sé si os habrá pasado lo mismo, mas espero que no. Me gustaría ser, simplemente, un tipo exigente y anclado en el pasado que no puede hacer más que pensar que las series de antes eran mucho mejores.

Considerad, además, que no señalé en azul aquellas series que, en detrimento del argumento, han preferido centrarse en el diseño de sus personajes. Algunos ejemplos serían Diabolik Lovers, Aoharu x Kikanjuu o Shokugeki no Soma (que, personalmente, me encanta). Estas series, ya sean mejores o peores, nos ofrecen personajes casi irreales. Son tan atractivos, tan perfectos, tan platónicos… No siempre pasa, pero a veces esto provoca que los mangakas, o los directores de un anime, se distraigan de lo verdaderamente importante: el argumento.

Conclusiones

Lo que he podido observar a lo largo de este estudio, por denominarlo de alguna manera, es un cambio de rumbo. No se ha marcado en su totalidad, pero sí que está muy presente. Así mismo, y aunque bien es cierto que sigue habiendo series muy buenas, el número no aumenta. Antes, con menos animes en emisión, era fácil encontrar alguna que destacar. Actualmente, con tal cantidad de novedades, no hay tantas grandes obras. Sí, las hay muy buenas, pero son bastante pocas en proporción al número de emisiones.

En estos últimos años se ha estado vendiendo cantidad más que calidad. Series como One-Punch Man, Ushio to Tora, Ajin, Hai to Gemsou no Grimgar, No Game no Life… Revisando, son varias las series que han logrado alzarse en el podio. Son muy buenas, además de entretenidas. Pero son pocas. Por temporada, si se emiten 15 series (por poner ejemplo), destacan una —dos como mucho—, y eso es lo que no me parece bien. Lo que si parece cierto es que, con el paso del tiempo, el número de series de calidad ha disminuido considerablemente. Por otro lado, aquellas series de “menor calidad” antes eran, a su modo, mejores que las de ahora.

En resumidas cuentas, esta segunda parte del artículo tenía como objetivo evidenciar aquellas cosas a las que me refería en el anterior. No he terminado aún con esta entrada, pero sí que estamos un poco más cerca del final. Espero que, como en otros casos, os haya gustado. Un saludo, y gracias por vuestros comentarios.