Dublineses, James Joyce

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No todos los grandes escritores de lengua inglesa son de Gran Bretaña o Estados Unidos. Uno de los grandes maestros de la lengua de Shakespeare es irlandés: James Joyce. Hoy hablaremos de su Dublineses, quince cuentos ambientados en Dublín.

Título: Dublineses
Autor: James Joyce
EditorialAlianza (2011)
Género: Cuento, naturalismo

James Joyce…

James Joyce, cuyo nombre completo fue James Augustine Aloysius Joyce, fue un importante autor irlandés del llamado modernismo anglosajón (junto a Virginia Woolf, T.S. Eliot, o Wallace Stevens). Nació en Dublín en 1882, y murió en Zurich en 1941.

James Joyce

Fue un escritor revolucionario, un innovador de la forma del texto: fragmenta la acción, desordena el tiempo, usa simbólos oscuros, collage de géneros, y una gran mezcla de registros lingüisticos. Además, esta considerado el creador del monólogo interior, un modo de narración donde los pensamientos se expresan sin la intervención ordenada de la razón.

Su estilo impactó tanto que influyó a muchos autores posteriores, como la generación perdida estadounidense (Fitzgerald, Dos Passos, Hemingway…). Pese a dejar su Dublín natal muy pronto, sus obras están fuertemente arraigadas a su ciudad, siendo el escenario de la mayoría de ellas.

Entre sus obras destacan UlyssesFinnegans Wake (inconclusa), Dublineses Retrato del artista adolescente.

Dublineses…

Dublineses es una serie de quince cuentos (aunque Joyce pensaba publicar solo doce) ambientados todos ellos en Dublín, capital irlandesa.

En la época en la que se publicó, Irlanda era todavía parte de Gran Bretraña, país que asfixiaba a la nación irlandesa creando una sensación de profunda pérdida de la identidad que ya duraba siglos. Para poder entender los cuentos, este dato es fundamental, pues Joyce pretende mostrar en ellos la parálisis cultural que su país estaba viviendo bajo la soberanía inglesa. Además, el nacionalismo irlandés empezaba a tener una gran fuerza; pocos años más tarde comenzaría la guerra de independencia de 1916. Sin embargo, no debemos tomar Dublineses como cuentos que ensalcen Dublín o al pueblo irlandés: se acerca mucho más a una crítica negativa de estos.

Los cuentos hablan así de la sociedad más representativa de Dublín; hombres frustrados en sus mediocres trabajos que ahogan sus penas en pubs, mujeres oprimidas por estúpidas convenciones sociales o por hombres maltratadores, las ganas de casi todos los personajes por subir en la escala social… El qué dirán, la decadencia humana, la religión católica (no olvidemos que Irlanda era y es un país profundamente religioso) y la política independentista que se empezaba a respirar marca practicamente toda la obra.

Sin duda, el cuento más importante de Dublineses es “Los muertos”, donde Conroy es invitado a cenar en casa de sus tías en Nochebuena. En la cena hablarán de la política inglesa e irlandesa, de las convenciones sociales que rigen la vida de todos ellos y de la muerte de varios seres queridos. Después de la cena, Conroy le confiesa a su mujer lo mucho que la quiere, pero entra en un silencio introspectivo donde reflexiona sobre el sentido de la vida. Esta considerado uno de los relatos más importantes de la literatura inglesa.

En mi opinion…

Dublineses es un libro sencillo de leer, aunque quizá no sea fácil de disfrutar ni amable con un lector poco familiarizado con el periódo de la isla esmeralda que trata de describir. Hay muchos modos de disfrutar de los cuentos, pero sin duda, para disfrutar al máximo de ellos se necesita un profundo conocimiento de la historia irlandesa de modo que se puedan entender todas las referencias o el porqué del comportamiento de ciertos personajes.

Algunos cuentos pueden resultar por ello insulsos o aburridos, pero en la gran mayoría se disfrutan al perderse entre las calles de una sordida Dublín y sus atemporales habitantes. Las sensaciones de angustia y desesperanza, junto con la decadencia del momento y la apatía de muchos personajes son palpables y de un realismo difícil de ignorar.

Respecto a la forma, el fomato cuento no deja entrever demasiado bien el potencial que Joyce despliega en otras de sus obras, no apareciendo recursos que caracterizan su forma de narrar como el monólogo interior o el collage (salvo en uno de los cuentos, que sí utiliza el collage al incorporar una noticia periodística). Pese a echar de menos estos recursos literarios, Joyce continúa haciendo gala de una maestría literaria que hasta el menos versado sabrá reconocer.

Puntuación: 7.9/10