Análisis de personaje #2: Sōma Yukihira, el niño ambivalente

¿Cómo y quién es Sōma Yukihira?

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Sōma Yukihira, segundo análisis

Sōma Yukihira
Sōma Yukihira, protagonista de ‘Shokugeki no Sōma’

¡Hola, muy buenas!

Antes de comenzar, me gustaría avisar de lo siguiente: las presentes líneas tienen en cuenta tanto el anime como el manga; spoilers pueden darse en las siguientes líneas.

 

Sōma YukihiraShokugeki no Sōma y la magia de los fogones. Inyecto tras la tenue cortina de la realidad, Yūto Tsukuda nos deja muy claro que cualquier cosa es posible en el mundo del manga. De hecho, la historia queda sometida a los paradigmas del mundo real que, tan arduamente, trata de romper. Sí, Shokugeki no Sōma trata de crear una especie de utopía culinaria donde el único límite es la imaginación. Dentro de dicho marco, queda inserto Sōma Yukihira, un joven aprendiz de cocinero versado en recetas familiares. Su padre, Jōichirō Yukihira, es presentado, prontamente, como un cocinero de prestigio mundial. Inclusive, aunque no se diga directamente, el lector puede llegar a aceptar, tácitamente, que es uno de los mejores cocineros del mundo entero.

Ante tal premisa, nos encontramos uno de los principales rasgos de Sōma: su irrefrenable afán de victoria y su, peculiarmente escondida, sensación de superioridad; que no os engañen, Yukihira se siente y cree mejor que los demás.

1. Conceptos básicos

Sōma Yukihira, el protagonista bicéfalo

Personalmente, Sōma Yukihira es un personaje de mi agrado. El concepto de su personalidad, como tal, me resulta atractiva. De hecho, el personaje parece vivir en una permanente ambivalencia psicoemocional; nombre y apellido esconden, en realidad, dos personalidades muy bien diferenciadas. Por un lado tenemos a Sōma, un joven alegre, entusiasta y bromista. Asimismo, demuestra abiertamente sus deseos de aprender y mejorar; el propio personaje parece aceptar que no es el mejor, ni mucho menos.

Luego, por otra parte, está Yukihira. Su apellido, y eso que realmente no sabe nada acerca del pasado de su padre —porque está claro que unos padres que hablan con su hijo, le cuentan anécdotas de su pasado o le dicen quiénes son en realidad son una leyenda en la cultura del manga japonés—, pesa. Aquí, personalmente, creo que es donde más flaquea el personaje. Sin embargo, también es su mayor encanto. Cuando se trata de alta cocina, de cocina competitiva, la personalidad del personaje cambia. Estoy acostumbrado a personajes cuya personalidad se desdobla en situaciones críticas, pero esto es… Esa supuesta humildad arremete contra un muro de hormigón, se rompe, y revela la realidad: Yukihira es un cocinero arrogante y excepcionalmente seguro de sí mismo. Prueba de ella son los brotes tan exabruptos de su desmedido humor, su aparente despreocupación, etc.

¿Falsa humildad?

Ahora bien, ¿estamos ante una falsa humildad o ante un hombre que sometido al placer de la adrenalina? Es posible que la emoción revele su verdadero ser, pero es algo confuso. Personalmente, y me repito una vez más, me gusta este enfoque, pero no puedo evitar pensar que, más que un acierto, es una personalidad mal encuadrada; Sōma no es de una forma u otra, simplemente es adaptado a la situación. Por tanto, es la historia, el entorno, los personajes, etc. que le rodean quien determinan su forma de ser. Sōma Yukihira es, a fin de cuentas, un barco a la deriva, un lienzo en blanco cuyos trazos son esgrimidos por la historia; es un títere del guion.

Sōma, concepto; la clave está en sus ojos

Si nos remontamos a los primeros capítulos, en realidad somos capaces de descubrir que Sōma, efectivamente, es un tanto «bipolar». En su primer día de clases, declara contra viento y marea que piensa usar a todo el mundo como escalera para llegar a la cima. Tras esto, se somete a una presión social brutal, pero no vuelve a mostrar tal acritud en su comportamiento en episodios posteriores. ¿Es Sōma un adicto a la adrenalina, la presión y los retos? Claramente, sí. Ahora, ¿hasta qué punto eso es capaz de convertirse en arrogancia?

Sōma Yukihira

Igualmente, Yukihira es un personaje contradictorio. Su personalidad es la de un chico independiente, un joven que se puede valer por sí solo. Por otro lado, su forma de actuar, su forma de enfrentarse al mundo, es tremendamente dependiente de los demás. Su comportamiento es muy volátil. Sí, bien es cierto que las personas, normalmente, tendemos a actuar de una forma u otra en función de con quién estemos, pero… Yukihira Sōma lo lleva a otro nivel.

2. Evolución

Prototipo shōnen 

No quiero alargarme mucho más, pues creo que el aspecto fundamental respecto a Yukihira ya ha sido comentado. Todo lo dicho anteriormente, desde mi punto de vista, representa el eje central del personaje. Sin embargo, esto no es todo; Sōma encarna los clichés más prototípicos de todo héroe de un manga shōnen: crece ante la adversidad y le resulta ridículamente sencillo hacerse amigo de la gente y que estos le sigan. Obviamente, tiende al egocentrismo, pues adora ser el protagonista de cada viñeta.

De inestimable lealtad, corazón noble y buen fondo, tiende un dogma personal muy marcado: la cocina es un templo, y todos deben respetarla. Los clientes, que no el ego, al final, son lo más importante. Su peculiar sentido del humor profundiza en la reciente moda del héroe absurdo, es decir, del héroe que sirve, al mismo tiempo, como desahogo cómico. Es fuerte, muy fuerte, aunque no en el plano físico; mentalmente demuestra una gran fortaleza, y sus habilidades en los fogones no pueden ser puestos en duda.

Sin un gran margen evolutivo

Necesariamente, esto no tiene por qué ser algo plenamente negativo. Si nos remitimos al hecho de que estamos ante un manga realista, es «lógico» hasta cierto punto. Sōma Yukihira, a lo largo de la serie, va madurando mentalmente, pero a un ritmo paulatino —en realidad no ha pasado tanto tiempo en la serie—. Debido a su edad, es lógico que se someta a una serie de cambios y aprenda ante los grados de presión que tiene que soportar. Su aspecto físico, asimismo, también evoluciona —ligeramente— a lo largo de la serie. No es, sin embargo, un cambio muy notable. Ciertamente, que el protagonista presentase un espectro evolutivo más amplio lo convertiría en, tal vez, algo más interesante. Pese a todo, no lo considero un aspecto lo suficientemente negativo como para denostar un mal planteamiento.

3. Diseño

Sōma Yukihira

Tengo que decir que el diseño de Sōma me gusta. Es sencillo, sin grandes alardes, pero por eso es efectivo. Igualmente, creo que el paso de los años han jugado en favor del autor. Inicialmente, tenía un aspecto, tal vez, demasiado aniñado. La madurez artística de Shun Saeki ha terminado por dar con la tecla. Su estilo, sin llegar a ser del todo realista, encaja muy bien con el tipo de personaje que han concebido.

4. Conclusiones

¡No lo olvidéis! Estáis ante mi opinión subjetiva, por lo que estoy abierto a todo tipo de comentarios y críticas, siempre y cuando sean constructivas. Si tenéis alguna sugerencia para el siguiente análisis… ¡Estoy abierto a ellas!

Lo mejor del personaje:

  • Es un personaje realmente atractivo, con gancho. Tanto su diseño como su personalidad son lo suficientemente fuertes como para cargar con el peso del protagonismo shōnen.
  • Encaja tremendamente bien tanto en el marco de la historia, la cocina, como en la alta competitividad de la historia.
  • Es un personaje con gran capacidad para generar tensión y emoción.

Lo peor del personaje:

  • A veces da la sensación de no haber sido planteado con pleno acierto en el plano mental. Aunque interesante, a veces parece dividirse en dos personas.
  • Su forma de actuar, en realidad, es bastante previsible.
  • Encarna varios de los clichés más típicos del manga shōnen.

¡Hasta la próxima! ¡Un saludo!

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